A mi me encanta esta familia. Si bien es cierto que cuando se aprovecharon de sus relaciones para facturar con sus propios negocios la Reina los tuvo que llamar al orden, es cierto que supieron aprender de su error. Desde entonces todo ha sido centrarse en su labor de representación y su familia. Los hijos sin infulas de principitos, sin hacer uso de títulos de princesa o príncipe pudiendo reclamar su uso Louise a los 18 años más no lo hizo. Estudiosos y sin estar metidos en líos. De momento James parece llevar el mismo camino de discreción que su hermana.