no me cabe la menor duda, Stefano fué el único gran amor de Carolina y tras su muerte, todo se derrumbó, evidentemente nádie muere de amor y menos cuando se tienen tres hijos maravillosos fruto de aquellos años irrepetibles, Carolina ha ido evolucionando con los años y yo veo plenitud en su rostro, serenidad y melancolía en sus ojos, la veo satisfecha y con un áire lánguido que me produce mucha ternura, siempre ha sido espectacularmente bella, única diría yo y así seguirá siendo con los años