La carta de Javi debería ser más bien algo así como:
"Me llamo Javier Gandul, perdón, Gandal. La gandula es mi mujer. Tengo FQ.
Vivo con 5 hijos peludos, dos de ellos muy babosos, y una parásita llamada Pilar con la que estoy casado.
Vivimos en Carcaixent en una casa destartalada, mal aislada de frío y del calor y con alguna que otra humedad que hemos solucionado poniendo un vinilo opaco en el cristal para no verla. Al tener 5 peludos, nuestra casa está llena de pelos, babas, pises y mantas sucias. Uno de ellos es un perro muy anciano al que le cambio los pañales, corto las uñas y realizo demás cuidados mientras mi mujer se sienta a grabarme. Dormimos los 5 juntitos, dándonos lametones en la cara, en un sofá al que no le cambiamos las sábanas. Si eso aireamos las fundas de almohada y ya.
A raíz de mi enfermedad tengo diabetes, diabetes tipo clip, tipo que me he autodiagnosticado porque sé mucho más que los médicos y las "chicas" sustitutas de mis doctores.
Llevo una dieta sana y variada, porque eso es lo mejor de ser un adulto, que puedo decidir lo que como. Digo dieta variada porque voy variando entre patatas, arroz, pasta y cualquier otro hidrato que pille. Los acompaño con bien de salsas pero limito la fruta, porque ese azúcar presente naturalmente es lo peorcito para mi enfermedad y no los hidratos refinados. La verdura tampoco la pruebo, solo si la salsa del Wetaca lleva un champiñón.
Dejé de trabajar, aunque en realidad no estaba tan malo, porque mi sueño era tener una camper. Me la compré en B, no sea que me arruine con los impuestos, y por eso ahora me rodeo de químicos, polvo, pinturas y demás sustancias nada adecuadas para mi enfermedad. ¿Me pongo mascarilla? Si eso una de tela y dando gracias, porque hemos hecho arreglos en la vía pública y es obligatorio llevarla.
Para poder cumplir mi sueño furgonetero, llevo desde que se acabaron las restricciones paseándome por todos los Bauhaus, Leroys Merlín, Ikeas y BricoDepot que me pillan a mano. Y de paso, ya que estoy, desayunaba en el interior de cualquier bar que nos pillara de paso, que como paciente de FQ que no consigue engordar, no puedo esperar media hora a hacerme el almuerzo en mi casa. También me recorrí media provincia para zamparme un bocata de un metro, porque era mi cumple y a un paciente de riesgo no se le puede dejar sin su antojo de bocata gigantesco.
Como soy un caprichoso, quejica y maleducado, todo lo que no me beneficia, es susceptible de queja, así que antes de informarme de protocolos y razones de porqué las cosas se hacen como se hacen, escribo esta carta para hacerme la víctima una vez más. En vez de dar gracias porque no me han mandado al hospital de Alzira, me quejo porque me tratan en ese hospitalucho llamado la Nueva Fe de Valencia que no tiene unidad especializada y separada para FQ. Me tengo que juntar con el área de trasplantes, pacientes inmunodeprimidos, y me parece inaceptable. Yo quiero una unidad para mí solito, con una estrella en la puerta con mi nombre, para poder ir separado del resto. Y no lo hago pensando en ellos, que son pacientes de mayor riesgo que el mío por su inmunosupresión. Lo hago porque yo soy el más mejor enfermo y me merezco una unidad para mí, máquinas para mí y personal para mí. Para no tener que cruzarme con nadie y que la papo gordo de mi señora pueda acompañarme pa hacer bulto.
Señores de la Consellería de Sanidad, ¿la Unidad de FQ de Javier Gandal pa cuando?
Un saludo,
Javier Gandal, el más enfermo de FQ, camperizador y padre de peludos."