Yo he de decir, que habiendo coincidido con todos a la noche (o con muchos), me sorprendió lo borde de Unai S con las camareras y lo simpático y agradable de Unai G. Uno montando el cisco para que se diesen prisa (no daban a basto) y el otro preguntando todo con “educación” (o siendo agradable al menos) y accediendo a fotos y demás. Vamos, que mucho alaba la prensa al que quiere ser “el mejor portero del mundo pero en el Club”, muy humilde y tal, pero hay que empezar con el saber estar. A ver si el tocayo no cambia y le pega algo al “mayorcito”.