Son una pareja encantadora, de lo más naturales y sin complejos de la realeza. Tienen don de gentes y disfrutan estando entre la gente. Da gusto verlos en familia con su Charles llevándolo a todas partes, pero deberían cuidarse físicamente un poco porque no es saludable andar con tantos kilos encima con 40 años. A Guillaume le va a reventar el chaleco. Ella viene de un embarazo y un parto y es comprensible que esté como está pero pasado un tiempo debería cuidarse y rebajar peso.
Mientras el Gran Duque y la Gran Duquesa estaban en Gréiwemaacher, la pareja granducal heredera, como de costumbre, participó en las festividades en Esch-Uelzecht. Este año, el Príncipe Charles estuvo presente por primera vez.