Es que antes mucha gente no podía estudiar porque se tenía que poner a trabajar. Y aun así el que tenía oportunidad lo aprovechaba para cultivarse por su cuenta, por ejemplo, leyendo mucho.
Hoy en día en España prácticamente cualquiera puede tener estudios universitarios, pero lo que vende y triunfa son influencers que no dan un palo al agua o famosos de realities de Mediaset.
Antes el que era analfabeto o inculto intentaba disimularlo, pero hoy no hay problema en demostrar esa incultura y ridiculez en redes sociales o televisión.
Eugenia Osborne es uno de esos ejemplos. Nació en una familia privilegiada y ha tenido todas las oportunidades del mundo para estudiar y, sin embargo, no acabó la carrera porque no le hacía falta. Podría haber hecho algo de provecho en su vida, pero va de "creadora de contenidos" porque decir que a sus 36 años se dedica a lucir trapos y subir vídeos absurdos no queda tan bien.