Carlos Cánovas
Un año después de su muerte, el viudo prefiere seguir «respetando el nombre de Silvia por encima de todo. Fue mi gran amor y la quise como a nadie»
Silvia Tortosa fallecía hace un año -el 23 de marzo de 2024-, tras el rebrote de una dura enfermedad que
padecía de cáncer de mama. Era ABC quien daba la noticia en exclusiva de su muerte, con las declaraciones de
Carlos Cánovas, el que, al día de hoy, y según sus propias palabras, sigue siendo su viudo oficial. En una conversación que mantenemos con el productor, desde este diario, significa que: «Sigo respetando el nombre de Silvia por encima de todo. Fue mi gran amor y la quise como a nadie. Si en sus últimas voluntades estuvo desheredarme, yo lo he aceptado y no he reclamado nada judicialmente. Aunque hubiera podido hacerlo, ya que cuando ella falleció, yo seguía siendo su marido y al día de hoy su viudo. He renunciado hasta a la legitima. Silvia y yo siempre nos profesamos un absoluto respeto y así va a ser después de muerte también».
Un año antes de fallecer Silvia Tortosa, ella tuvo conocimiento de que su pareja estaba enamorado de otra mujer y lo desheredó, dejando a su amiga
Ana Congost su legado patrimonial. Su viudo está convencido de que el último cambio de testamento que hizo la actriz, fue debido al «ofuscamiento» del momento. Carlos, al que
le han ofrecido cantidades millonarias por sentarse en un plato de televisión, se ha mantenido aislado de los medios y ha declinado en este año de ofertas sin fin, a dar ningún espectáculo televisivo. Él sigue manteniendo, que si hubiera sabido que Silvia estaba enferma hubiera estado a su lado, pero lo tuvieron al margen de todas sus dolencias, sólo unos pocos allegados muy íntimos, sabían que la actriz estaba tan enferma.
Un testamento imprevisto
El patrimonio inmobiliario de Tortosa ha sido el caballo de batalla de su herencia. 'La pollera', como la denominaron los medios, amiga de la actriz recibió sus tres propiedades. Una que
le ha dolido especialmente a su viudo, ha sido la casa de Puerta de Hierro en la que vivió los 17 años que mantuvo la relación con la actriz y donde están todas las pertenencias que poseían juntos. Las otras dos propiedades que recibió 'La Pollera', fueron dos pisos en Barcelona, una en un barrio popular cercano al Parque Güell, una y otro en las afueras. Ahora Ana Congost, pretende vender la Casa de Puerta de Hierro por cerca de dos millones de euros.
Un año después de su muerte, el viudo prefiere seguir «respetando el nombre de Silvia por encima de todo. Fue mi gran amor y la quise como a nadie»
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