Me parece que el turismo en general, las Fallas y la Feria de Abril son asuntos que se nos han ido de las manos, y en algún momento colapsarán y tendrá que haber un regreso a un modelo anterior, más austero, discreto y pequeño. El crecimiento perpetuo es insostenible.
Sobre las críticas a la Feria de Abril en concreto, opino que quien la ha vivido desde siempre, no tiene perspectiva ni objetividad para enjuiciarla, porque la vive desde lo emocional, desde la tradición familiar, desde sus recuerdos de infancia... Los que sabemos si una Fiesta merece la pena o no, somos las que vamos de fuera, con la mirada limpia.
Por último, opino que el traje de flamenca le sienta bien a una de cada mil mujeres, como pasa con la mayoría de trajes tradicionales por mucho que se rediseñen.