Elizabeth está dedicada exclusivamente a estudiar y renunció a la asignación. El caso de Amalia es diferente, no tiene agenda salvo dos o tres actos salpicados y ha pedido que se le reasigne la asignación. Estudiar no se sabe con certeza si sigue y cómo sigue, estuvo viviendo un año en Madrid y se desconocía su paradero mientras que con Elizabeth hubo transparencia absoluta. Como heredera Amalia ha hecho poco y nada salvo un viaje con sus padres a territorios holandeses y dos o tres cenas de gala, su performance muy lucida no es.