David Broncano

Creo que yo he visto otras campanadas distintas a las que estoy leyendo relatadas aquí.

Yo he visto unas en las que 2 personas vivían con muchísima ilusión un evento. Que intentaron trasmitir esa ilusión y compartirla con los que estaban abajo en la plaza y con los que estábamos tras una pantalla, que saludaron a sus compañeros de balcón con entusiasmo. Cuyos deseos fueron algo deseable de verdad, valga la redundancia. Con los nervios normales de una pareja en su primera vez haciendo algo único. Me recordó a como debe ser una celebración de corazón.

Hubo complicidad, humor, cariño y diversión, creo que es lo que se debería esperar en cualquier celebración familiar y de amistad.

Igual hay quien prefiere unas campanadas en las que todo el mundo esté serio y recordemos a los que se murieron en el año anterior y todas las desgracias por las que hemos pasado con 20 minutos de seriedad y deseos inalcanzables como la paz en el mundo, pero personalmente a mi me gustaron estas, las que me parecieron de alguien que podría haber sido mi propia familia.
 
A mi las campanadas no me gustaron porque creo que no es su medio ni su entorno para resultar graciosos, entonces al intentarlo quedan forzados. Ella vaya, pero él humoristicamente gana en una conversación, cuando le dan réplica. Ya,pasa en el programa, que los monólogos eran un bluf. Y lo mismo antaño en LVM.
 
Creo que yo he visto otras campanadas distintas a las que estoy leyendo relatadas aquí.

Yo he visto unas en las que 2 personas vivían con muchísima ilusión un evento. Que intentaron trasmitir esa ilusión y compartirla con los que estaban abajo en la plaza y con los que estábamos tras una pantalla, que saludaron a sus compañeros de balcón con entusiasmo. Cuyos deseos fueron algo deseable de verdad, valga la redundancia. Con los nervios normales de una pareja en su primera vez haciendo algo único. Me recordó a como debe ser una celebración de corazón.

Hubo complicidad, humor, cariño y diversión, creo que es lo que se debería esperar en cualquier celebración familiar y de amistad.

Igual hay quien prefiere unas campanadas en las que todo el mundo esté serio y recordemos a los que se murieron en el año anterior y todas las desgracias por las que hemos pasado con 20 minutos de seriedad y deseos inalcanzables como la paz en el mundo, pero personalmente a mi me gustaron estas, las que me parecieron de alguien que podría haber sido mi propia familia.
Teniendo en cuenta que hace un par de años salió Ana Obregón a llorar por su hijo fallecido hace poco... Dónde va a parar el ambiente para celebrar el nuevo año.
 
Hay gente que vive permanentemente ofendida porque toda su identidad se basa en ir a la contra.
No existe un "para todos" en ninguna sociedad, como mucho existe un "para la mayoría". Y la mayoría ya votó en las urnas y de ese voto depende la tele pública que toca ahora. Cuando gobiernen otros ya tocará otra tele pública. No es la muerte de nadie que la tele pública no te represente, nos ha pasado a todos en algún momento.

Y respecto a los discursos de "ya no se puede decir nada". Se puede decir lo que se quiera mientras entre en la legalidad pero hay que tener cintura para que te respondan, te rebatan y tiren tu discurso. El problema es que se quiere decir cosas en público y que la gente o aplauda o calle y cuando eso no pasa, llegan las pataletas y los discursos de "la censura actual" en prime time y periódico de tirada nacional.

Efectivamente, en las urnas se votó una cosa y al frente del país tenemos otra.
 
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