No es santo de mi devoción esta señora pero desde que reapareció no hago más que ver memes y noticias sobre su cambio de look (y de paso retoquitos estéticos).
Si, todos estamos de acuerdo que se ha pasado,yo incluida. Pero me ha hecho reflexionar hasta donde estamos llegando con cosas tan vanales como esto. Esa especie de linchamiento y críticas poco constructivas.
El personaje me da igual si es Ana Rosa o mi vecina de la esquina. Lo comenté con mi madre en petit comité y nos echamos unas risas llegando a la conclusión de que todas las presentadoras que al fin y al cabo viven de su imagen entran en el mismo bucle, es el entorno en el que se mueven.
Vean Carlos Sobera, un presentador 10 para mí gusto. ¿Se han parado a ver sus canas, arrugas marcadisimas y sus ojeras y bolsas en los ojos? Igual no. Pero que importa si el vive de presentar bien un programa?
En fin está sociedad me da mucho asco, cada vez estamos más alerta a ver cuando podemos criticar un punto débil de alguien para volcar nuestra (insatisfacción, rabia, aburrimiento, vacío... Vete a saber)?para reírnos un rato a costa de ello.
Y repito, no me cae muy bien esta señora. No juzgo su trabajo porque a penas la veo.