Y si fueran todas gratis te quejarías de que no tienen retorno comercial, porque sí, la cultura debe ser gratis, pero al mismo tiempo no debe ser subvencionada. A ver si entendemos que el Estado no paga todo lo que vale una película, la subvención asume una parte (mínima en casi todos los casos) y el resto depende de otras formas de financiación: subvenciones internacionales, fondos de fundaciones culturales, plataformas, canales de televisión, grandes productoras internacionales y hasta créditos bancarios. Muchas veces la subvención estatal se usa como impulso inicial para lograr otros fondos, porque si ya tienes una subvención del gobierno eso implica un compromiso a terminar la película en un tiempo razonable y eso te abre puertas, por ejemplo con bancos y fondos concursables de fundaciones culturales. Por eso las películas que no son de Hollywood se demoran años en hacerse, porque todos esos apoyos tardan tiempo en conseguirse. Y si, el cine se cobra porque luego hay que devolver el dinero prestado y todo productor tiene el sueño de poder auto financiar sus películas, es decir hacerse de un Capital que te libere de aplicar a subvenciones, concursos, créditos. ¿Porque sabes qué? Para todo eso hay que redactar proyectos. A nadie le dan dinero por solo poner la cara, hay que sustentar para que se quiere el dinero y en qué se va a gastar. Te pasas horas y horas revisando convocatorias, redactando proyectos, traduciendo, enviando y yendo a sustentar. Y se cobran, además, porque los cines son empresas, que tienen que pagar sueldos, electricidad, gas... ¿Quien va a pagar las funciones? Si lo hace el Gobierno, igual te vas a quejar.
Si desaparece el cine nacional, así como otras artes que también reciben subvenciones (danzas, orquestas sinfónicas, Museos, festivales de folklore y arte regional...) se quejarían de que todo es reggaeton, series coreanas, cine de superhéroes y novelas turcas, porque eso es lo que actualmente es rentable para el mercado y si el Estado desaparece como garante para la preservación de la memoria cultural de las distintas regiones que forman el país, así como promotor de las artes locales, pues el Mercado asume el rol y ya veremos cuando vean lo que sale de ahí si no se quejan con: antes había más cultura, nuestros artistas se van o mueren en la pobreza por la falta de apoyo, etcétera, etcétera.
Ahora, resulta que si hay muchas situaciones donde las películas son gratuitas o con un precio simbólico: exhibiciones en cinematecas, festivales, actividades de formación.... El que le gusta el cine, el arte y la cultura en general sabe dónde verlas por menor costo o gratis.