Trumpadas 2.0


No es una noticia sobre Trump exactamente, pero sí sobre las posibles consecuencias de sus decisiones.
Pues espero que lo consigan y ponto, es la manera de protegernos de injerencias americanas en nuestros asuntos. Si alguien tiene que padecer a Trump que sea la menos quienes lo votaron y a nosotros que nos dejen en paz
 
Pues espero que lo consigan y ponto, es la manera de protegernos de injerencias americanas en nuestros asuntos. Si alguien tiene que padecer a Trump que sea la menos quienes lo votaron y a nosotros que nos dejen en paz
Viendo como viene la cosa, mejor vivir dentro de una UE fuerte, cohesionada, autosuficiente y con buenos líderes. No podemos seguir pegando bandazos. Y sí, con Ucrania dentro.
 
Me consuela pensar que en cuatro años se acabará la pesadilla.

Eso espero.

Esperemos que sea así. Hay analistas que creen que Trump se prepara para un tercer mandato a pesar de que seria un aciano demente, pero de esos hay muchísimos por el mundo.

Tampoco es que JD Vance, el Vice y posible sucesor sea mucho mejor.

Ruego que este capitulo negro en la historia de EEUU termine pronto y en paz.🙏
 
The New York Times

Mira más allá del caos de Elon Musk.

Hay algo más siniestro en juego

13 de febrero de 2025
Una fotografía borrosa de Elon Musk, con el puño en alto.

Credit: Ioulex para The New York Times

Por Tressie McMillan Cottom
Columnista en Opinión

Lo llames como lo llames, Elon Musk se ha apoderado del mecanismo interno del gobierno estadounidense en nombre del presidente Trump. Se dice que sus agentes se infiltraron en la Administración de Servicios Generales, accedieron al sistema nacional de emisión de pagos, como las devoluciones de impuestos, bloquearon el acceso de los trabajadores a los sistemas informáticos de la Oficina de Gestión de Personal y presionaron a la USAID para que detuviera las labores humanitarias en todo el mundo. Han prometido recortar drásticamente los presupuestos de investigación esenciales y tienen en la mira a la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (CFPB).

Los votantes republicanos se apuntaron a El show de Trump: Edición Política. Musk está produciendo y distribuyendo ese espectáculo, un caótico fragmento tras otro.

En respuesta a una semana brutal para la democracia, los líderes demócratas en el Congreso realizaron una rueda de prensa. Chuck Schumer dirigió a los reunidos en un cántico: “Ganaremos”, decía, con las manos en alto junto a Maxine Waters. Elizabeth Warren hizo un buen trabajo explicando lo que significan los pagos para la gente común y corriente. Plantearon la toma del control del sistema de pagos del Departamento del Tesoro como un abuso de poder sin precedentes.

Pero el partido minoritario no puede limitarse a corear consignas. Tiene que actuar sobre lo que no es debatible: Trump ha dado poder a un actor extragubernamental de legalidad dudosa. Su misión no es solo desmantelar el gobierno federal; es desmoralizarlo.

Hasta ahora, la banda del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) de Musk ha superado a los demócratas y ha producido un melodrama gubernamental que confunde a algunos estadounidenses, pero que les da a sus seguidores lo que quieren. Asaltar cubículos anodinos como si fueran Waterloo genera caos y también satisface el deseo de los fans de asaltar, de manera vicaria, la sede del poder mundial. En Musk, Trump ha encontrado algo importante para su enfoque estilístico del autoritarismo. Él necesita a alguien sensacionalista que pueda generar contenido para nuestro entorno mediático.

No pude evitar sentir que la respuesta de los demócratas, montada para los medios de comunicación del siglo XX con un atril, micrófonos y de pie al aire libre en el frío, no podía competir con el poder emocional del contenido. Y eso podría tener consecuencias desastrosas. El DOGE es una máquina para destruir la democracia. Su objetivo es la estructura fundamental del gobierno, la infraestructura que hace que el Estado sea fiable y legítimo para millones de estadounidenses.

El DOGE es también una máquina de propaganda. Hace poco, un amigo me preguntó por qué un presidente que controla ambas cámaras legislativas necesitaría imponer la presencia de su gobierno en oficinas burocráticas relativamente pequeñas, aunque importantes. ¿A qué se debían, se preguntaba, todas esas tácticas mafiosas de dudosa legalidad?

La respuesta fácil es que ese simplemente es el estilo de Trump, y que Musk es impredecible. Eso es cierto, pero no evalúa claramente la eficacia estratégica de utilizar maniobras teatrales de saqueo y destrucción.

Las peripecias de Musk son poses políticas escenificadas como la misión secundaria de un videojuego. La estrategia del DOGE consiste en poner en la mira a una oficina que la mayoría de los estadounidenses solo conozcan vagamente. Acto seguido, los agentes de Musk tachan a la oficina de villana en exagerados términos cómicos: “una organización criminal”, como Musk llamó a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Luego el poder ejecutivo utiliza al DOGE para iniciar una pelea que sabe que puede ganar.

A los fans de Musk les encanta su narración del poder como una experiencia vicaria de dominio similar a un juego. A estos fans no les parecen caóticas ni confusas las peripecias del DOGE. En todo caso, el bombástico desprecio de las normas y leyes hace que el mundo les parezca más sensato. Lo que no entienden es el gobierno y la vida cívica. Musk les aclara un mundo aterrador, poniéndolo en términos que entienden. Malo. Bueno. Malvado. Villano. Matar. Ganar.

Esto es propaganda, pero también es una hábil manipulación de contenidos en una cultura saturada de contenidos. Cada vez es más difícil escapar del cerrado mundo de la performatividad en dosis pequeñas que se siente como el mundo real. Todas nuestras emociones alimentan a las máquinas de contenido a las que no les importa lo que sentimos, solo que lo hacemos.

La estrategia de Musk nos hace sentir, con todo el dramatismo de un cuaderno de chismes de secundaria. Su compra de Twitter se produjo con un dramatismo similar. Hizo una oferta e intentó echarse atrás, mientras sus seguidores en internet pintaban a la empresa de redes sociales como marxista y censora. Tras completar su compra, Musk entró en la sede de Twitter cargando un fregadero. Fue algo que los aficionados a los cómics reconocieron como un huevo de Pascua: un mensaje semiótico que parece absurdo o caótico para los de fuera, pero que tiene perfecto sentido para los iniciados que conocen la historia de Musk.

Y eso es lo que Elon Musk hace bien. Convierte las artimañas corporativas despiadadas comunes —compras de acciones y acuerdos financieros que normalmente no saldrían de la prensa especializada— en contenido para sus seguidores. Cuando lo hizo para Twitter, Tesla o SpaceX, hizo que un multimillonario poco carismático pareciera un Tony Stark de la vida real.


Ahora está haciendo el mismo tipo de “caos como contenido” en el gobierno federal. Pero en este caso lo que está en juego es mucho más importante, y todo el alarde que hace Musk en redes sociales oculta lo que realmente está ocurriendo. Eso es lo que el contenido hace muy bien. Parece transparente ver a una influente hornear pan en su chic cocina retro de abuela o ver a un multimillonario tomar por asalto la sede de una empresa para mandar a sus enemigos al desempleo. Pero el contenido no revela la maquinaria de la influencia: los acuerdos firmados, los acuerdos de confidencialidad emitidos, las métricas usadas para medir el valor en dólares de la respuesta emocional del público. En la política, el contenido puede ocultar el dinero y el poder que están en juego.

El contenido se parece mucho a la vieja escuela de la propaganda política, pero a diferencia de esta, puede ser completamente capturado, su amplificación manipulada y la respuesta monetizada. Puede parecer información aunque transmite poco significado real. Pero el problema del contenido no es que sea intrínsecamente vacío o falso, sino que genera emociones reales. Pero cuando se trata de la vida cívica, hace todo lo que está a su alcance para evitar que emprendas cualquier acción que vaya más allá de sus intereses económicos.

Cada vez está más claro que este caos impulsado por el contenido va a ser el modus operandi de Trump 2.0. Trump puede haber aprendido en su primer mandato que hay un precio político por no dar suficiente contenido a tus leales. La gobernanza interfirió con la máquina de contenidos que construyó en campaña.

Desde entonces, ha tenido cuatro años para perfeccionar su estrategia. El caos es fundamental en su despliegue de poder ejecutivo sin restricciones. Pero el caos debe cuidarse, como un fuego. Necesita la cantidad adecuada de oxígeno constante para seguir ardiendo.

Esa es la utilidad de Musk para Trump. Está dispuesto a suplirlo produciendo de manera constante las tomas burocráticas de DOGE como contenido.

Si te sientes confundido cuando ves a Musk narrar un asunto cívico serio como si fuera una misión secundaria en un videojuego, comprende que tú no eres el público al que va dirigido. Lo que a ti te parece un caos es en realidad un contenido clarificador para otra persona. Quienes entendieron el gesto de Musk con el fregadero pensaron que un mundo caótico tenía un poco más de sentido. Los demás se preguntaron qué hacía un multimillonario cargando con una pieza de porcelana.

Así pues, ahí donde el contenido parezca increíble, inescrutable o caótico, lo mejor es no apartar la vista, sino mirar a su alrededor, en busca de acciones o efectos mucho más ominosos. Musk, a pesar de todas sus payasadas, ahora ocupa un cargo que se alinea con su experiencia tecnológica, sus contactos, sus rencores y sus intereses financieros. Su contenido puede ser acerca de la USAID una semana y de la CFPB la siguiente. Pero si miramos detrás de la caótica fachada del contenido, descubriremos una toma de control estratégica de los intereses nacionales que demolerá la funcionalidad del Estado de un modo que beneficiará a aquellos que blanden el martillo.

Lo que tenemos es un presidente que hizo su carrera como promotor inmobiliario y un secuaz empoderado que dirige el gobierno federal para actuar con rapidez y romper cosas. Es una política de socialismo para mí y escasez para ti: buscar contratos gubernamentales mientras, al mismo tiempo, se socava la capacidad del gobierno para pagar sus cuentas.

El caos busca apagar el pensamiento y el sentimiento atrapándonos en el estado emocional que elija. Los insultos, la grosería, el infantilismo y la mezquindad ponen a la defensiva a quienes no queremos ser la audiencia de Twitch del contenido de Trump y Musk. Mirar hacia otro lado nos ayudaría a conservar la cordura. Pero la política secreta del contenido es que quiere que desviemos la mirada mientras trabaja sobre aquellos que no lo hacen. Entonces ¿qué hacemos al respecto?

Se reconoce que el caos es humo, pero el asalto es el fuego. No mires hacia otro lado. Mira a través del humo para ver qué está siendo tomado, redefinido y reasignado. Deja de señalar la hipocresía. A la otra parte no le importa. Su contenido hace que se sientan poderosos, pero la acción es el único poder real.

El sector de izquierda del Partido Demócrata finalmente ha convencido al otrora reticente Chuck Schumer de que la oposición es acción. Es la mejor herramienta que tiene un partido minoritario. Y lo que es más importante: amplía nuestro terreno de juego más allá de la zona que ahora controlan Trump y Musk. Si no te incitas a ti mismo o a otros a actuar, tu retórica política no eclipsará el caos de Trump.

 

Washington Post​

(Traduccion Google)

El vicepresidente estadounidense, JD Vance, se reúne con el líder de extrema derecha alemán y critica los "cortafuegos" en Europa

La oficina del vicepresidente estadounidense, JD Vance, dice que se reunió con el líder de un partido de extrema derecha alemán durante un viaje a Alemania

14 de febrero de 2025

1739650811767.png

El vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, se dirige a la audiencia durante la Conferencia de Seguridad de Múnich en el Hotel Bayerischer Hof en Múnich, Alemania, el viernes 14 de febrero de 2025. (Foto AP/Matthias Schrader)

Por Geir Moulson y Aamer Madhani | AP

MÚNICH — El vicepresidente estadounidense JD Vance se reunió con el líder de un partido alemán de extrema derecha durante una visita a Múnich el viernes, nueve días antes de las elecciones alemanas y después de dar una charla a los líderes europeos sobre el estado de la democracia. Dijo que no hay lugar para los “cortafuegos”.

Vance se reunió con Alice Weidel, co-líder y candidata a canciller del partido de extrema derecha y antiinmigrante Alternativa para Alemania, dijo su oficina.

Los principales partidos alemanes dicen que no trabajarán con el partido, una postura a la que a menudo se hace referencia como un “cortafuegos”. Las encuestas colocan a Alternativa para Alemania, o AfD, en segundo lugar de cara a las elecciones del 23 de febrero con un apoyo de alrededor del 20%.

La noticia de la reunión se conoció después de que altos funcionarios alemanes se opusieran con firmeza a las quejas de Vance sobre el estado de la democracia en Europa, y el ministro de Defensa calificó de "inaceptable" establecer un paralelismo con los gobiernos autoritarios. Él y el canciller Olaf Scholz defendieron el cortafuegos de los principales partidos alemanes.

Vance dijo el viernes en la Conferencia de Seguridad de Munich que teme que la libertad de expresión esté “en retroceso” en todo el continente.

“Para muchos de nosotros al otro lado del Atlántico, esto se parece cada vez más a viejos intereses arraigados que se esconden detrás de horribles palabras de la era soviética como desinformación y desinformación, a quienes simplemente no les gusta la idea de que alguien con un punto de vista alternativo pueda expresar una opinión diferente o, Dios no lo quiera, votar de manera diferente, o peor aún, ganar una elección”, dijo Vance.

Un par de horas más tarde, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, dijo que no podía dejar pasar el discurso sin hacer comentarios.

“Si le he entendido bien, está comparando las condiciones de algunas partes de Europa con las de los regímenes autoritarios”, dijo Pistorius. “Eso es inaceptable y no es la Europa ni la democracia en la que vivo y en la que estoy haciendo campaña actualmente”.

Vance también dijo a los líderes europeos que “si se presentan con miedo a sus propios votantes, no hay nada que Estados Unidos pueda hacer por ustedes”. Dijo que ninguna democracia podría sobrevivir diciéndoles a millones de votantes que sus preocupaciones “no son válidas o no merecen siquiera ser consideradas”.

“La democracia se basa en el principio sagrado de que la voz del pueblo importa”, afirmó. “No hay lugar para cortafuegos”.

Pistorius respondió que “todas las opiniones tienen voz en esta democracia. Esto permite que partidos parcialmente extremistas como AfD hagan campaña con total normalidad, como cualquier otro partido”.

Señaló que Weidel estuvo en el horario de máxima audiencia de la televisión alemana el jueves por la noche junto con los otros contendientes.

Pero añadió que “la democracia no significa que la minoría ruidosa tenga automáticamente razón” y que “la democracia debe ser capaz de defenderse de los extremistas que quieren destruirla”.

Scholz publicó en la red social X para “rechazar enfáticamente” los comentarios de Vance.

“A partir de las experiencias del nazismo, los partidos democráticos en Alemania tienen un consenso conjunto: ese es el cortafuegos contra los partidos de extrema derecha”, escribió.

El gobernador bávaro, Markus Söder, una figura prominente en el bloque opositor de centroderecha de Alemania, que lidera las encuestas preelectorales, dijo a los periodistas que "tomamos cada opinión en serio, pero decidimos nosotros mismos con quién formamos una coalición", informó la agencia de noticias alemana dpa.

En una publicación en X el viernes pasado, Weidel escribió: “¡Excelente discurso! ¡No hay lugar para cortafuegos!”.

La reunión de Vance con Weidel se produjo después de que ella fuera recibida el miércoles por el primer ministro nacionalista de derecha de Hungría, Viktor Orbán . La oficina del vicepresidente dijo que Vance también se reunió el viernes con el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, y el líder de la oposición, Friedrich Merz, mientras que se reunió con Scholz a principios de esta semana cuando ambos estaban en París para una cumbre sobre inteligencia artificial.
Anuncio

El primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, se mostró en desacuerdo con la forma en que Vance instó a los funcionarios europeos a frenar la migración irregular en su discurso del viernes. Vance dijo que el electorado europeo no votó para abrir "las compuertas a millones de inmigrantes no autorizados".

“Habla como si no estuviéramos preocupados por la inmigración en Europa”, dijo Gahr Støre. “Quiero decir que este es el gran tema en todos los países: queremos tener el control de nuestras fronteras”.

Sostuvo que los refugiados ucranianos representaron un aumento significativo de inmigrantes no investigados en los últimos años, y fueron aceptados "porque hay una guerra sangrienta en curso, que no mencionó, lo que creo que realmente no aborda la realidad".

"No estoy de acuerdo con él en que lo que está sucediendo en Ucrania, lo que está sucediendo en Rusia, lo que está sucediendo en China sea menos importante que la presunta pérdida de la libertad de expresión en Europa", dijo Gahr Støre.

Moulson informó desde Berlín.____

 
Primis, favor compartir artículos sobre la visita de JD Vance y Hegseth a Europa así como las reuniones de Marco Rubio en Israel y Arabia Saudi. 🙏

Aquí en EEUU el caos es tal que apenas da tiempo a leer noticias internacionales, mucho menos desde la perspectiva europea o latinoamericana.
 
Primis, favor compartir artículos sobre la visita de JD Vance y Hegseth a Europa así como las reuniones de Marco Rubio en Israel y Arabia Saudi. 🙏

Aquí en EEUU el caos es tal que apenas da tiempo a leer noticias internacionales, mucho menos desde la perspectiva europea o latinoamericana.
Puedes ir a la página de de (Deutsche Welle), tienen también contenido en español e inglés, son muy cuidadosos con sus artículos y con muchos vídeos, entrevistas. La conferencia de Munich la han cubierto muy bien.
 
Un discurso arrollador

Vance deja una cosa clara en Múnich: los EEUU de Trump vienen a por Europa (y su primer objetivo es Alemania)​


El vicepresidente JD Vance esquivó el tema Ucrania en la Conferencia de Seguridad de Múnich y sacudió la campaña electoral alemana con una cruzada ideológica​


Foto: JD Vance en la Conferencia de Seguridad de Múnich. (Reuters/Leah Mills)
JD Vance en la Conferencia de Seguridad de Múnich. (Reuters/Leah Mills)

Por Mónica Redondo. Berlín Alicia Alamillos. Kiev

15/02/2025 - 05:00

Este viernes, a 1.300 kilómetros de Múnich, un dron ruso impactaba contra el sarcófago de Chernóbil; la estructura de toneladas de hormigón y acero que contiene los materiales radiactivos del peor desastre nuclear europeo. Los ucranianos apuntaron un punto más a su larga lista de argumentos que presentar este viernes en una de las citas más importantes de la seguridad europea, a las vísperas de lo que parece un rápido proceso de inicio de negociaciones Estados Unidos-Rusia: el chantaje nuclear.

Y, sin embargo, cuando el vicepresidente de Donald Trump, JD Vance, tomó el escenario de la primera jornada de la Conferencia de Seguridad de Múnich, tanto las delegaciones diplomáticas europeas como las ucranianas se quedaron lívidas. En su discurso, el adlátere del presidente estadounidense, considerado seguramente su heredero en las semillas del trumpismo, no mencionó a Ucrania en absoluto.

En su lugar, se despachó a gusto sobre los países europeos, cuya mayor amenaza "no es Rusia, sino la sofocación de la libertad de expresión por parte de los burócratas de Bruselas". En sus palabras se leyó un programa de cambio de régimen en toda Europa, con Alemania y el partido ultraderechista AfD como primera parada. "Hay un nuevo sheriff en la ciudad", declaró sobre Trump.

Los alemanes podrían haber llamado a ese momento Katastrophe. Una palabra que no necesita traducción, pero que resonó entre los estupefactos europeos presentes en el Hotel Bayerischer Hof de Múnich. Quizá pensaban que iban a tener que discutir cómo colocar a Europa en la mesa de unas negociaciones sobre la paz en Ucrania, a la que no han sido invitados, o defenderse de nuevas amenazas sobre el gasto militar. La delegación ucraniana, con Volodímir Zelenski en cabeza, llevaba en la mano un borrador de un acuerdo de explotación de sus recursos de tierras raras, un último esfuerzo para hablar el idioma de Trump y convencerlo de que puede salir ganando si se coloca del lado de los intereses de Kiev. En su lugar, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, tuvo que salir a declarar que el discurso de Vance, en el que, con la retórica trumpista más acelerada, comparaba a las democracias europeas con autocracias, era "inaceptable".

Mientras los europeos buscaban encajar una nueva cooperación de seguridad con Estados Unidos, que echó por tierra 80 años de atlantismo en su llamada de apenas 90 minutos con Vladímir Putin, Vance les aleccionaba sobre que deberían abrazar el crecimiento de políticas antiestablishment, detener la "inmigración masiva" y acabar con las políticas woke.

Un discurso que promete inflamar las crecientes divisiones entre EEUU y Europa, que encaja con la política interna estadounidense de la nueva Administración Trump, inmersa en toda una contrarrevolución conservadora, pero que también podría haber firmado cualquier asesor de Vladímir Putin. "Lo que me preocupa es la amenaza que viene desde dentro, el retroceso de Europa respecto de algunos de sus valores más fundamentales", declaró Vance. Apuntó específicamente a la anulación de la primera ronda de las elecciones de diciembre en Rumanía, ordenada por el máximo tribunal del país tras las pruebas de una campaña masiva de injerencia rusa, y desestimó las preocupaciones sobre la desinformación como "feas palabras de la era soviética".
También criticó una serie de respuestas europeas, que calificó como "opresivas", desde el arresto en Reino Unido de un hombre por rezar cerca de una clínica de abortos hasta la condena por parte de Suecia de un activista antiislámico por quemar ejemplares del Corán en público.


Inmerso en su campaña, el vicepresidente estadounidense no hizo ninguna mención específica al partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD), que se mantiene como segunda fuerza en las encuestas a poco más de una semana de la celebración de elecciones en el país, pero era fácil leer entre líneas. "No hay lugar para cortafuegos", aseguró. El cortafuegos o Brandmauer es el compromiso que todavía mantienen los partidos alemanes de no pactar con la formación extremista que lidera Alice Weidel.


La arenga de Vance contra el cortafuegos tiene como objetivo al partido democristiano (CDU) capitaneado por Friedrich Merz, que, aunque ha rechazado que vaya a formar una coalición con la extrema derecha si no obtiene la mayoría en el Parlamento alemán para gobernar en solitario, sí que aceptó los votos de la formación de Weidel para intentar aprobar una medida que endurecía las políticas migratorias.


Aunque se centró en Alemania, por el calendario electoral, pero también quizá por las obsesiones concretas de parte de la Administración Trump con el país germano, el mensaje fue por un cambio de gobiernos hacia las fuerzas "antiestablishment", populistas y ultraconservadoras en toda Europa. "Para nosotros, al otro lado del Atlántico, nos parece que hay viejos intereses protegidos que se esconden tras palabras de la era soviética como desinformación y a los que simplemente no les gusta la idea de que alguien pueda expresar un punto de vista alternativo o que vote diferente; o todavía peor, que pueda ganar unas elecciones".


El Gobierno alemán calificó las palabras del vicepresidente de EEUU como una "intervención unilateral en la campaña electoral". Alice Weidel, que ya recibió con gusto el apoyo de Elon Musk, celebró. Los analistas alemanes que han seguido de cerca la trayectoria de AfD opinan que declaraciones como las de Vance pueden reforzar electoralmente a la formación en pleno debate sobre un endurecimiento de las leyes migratorias, una de las grandes obsesiones políticas del presidente Trump. "La AfD intenta mantener el tema en la agenda pública. Intenta seguir ocupando el tema y afirmar tener las mejores propuestas de conceptos de limitación de la migración. Utiliza el tema como un 'puente' hacia el centro conservador", apunta Joachim Trebbe, politólogo de la Freie Universität Berlin y experto en la instrumentalización de la inmigración en los medios.
A nivel europeo, el punto de quiebre parece inevitable. Boris Pistorius fue el que respondió de forma más severa. Dijo, delante de los líderes reunidos en Múnich, que venía con un discurso preparado sobre la seguridad en Europa, pero que no podía ignorar lo que había oído en boca del JD Vance. "No puedo ignorar lo que he oído. Esta democracia ha sido cuestionada por el vicepresidente de EEUU (...). No es aceptable", aseveró.


Kaja Kallas fue la encargada de decir lo que muchos otros estaban pensando. "Parece que quieren iniciar una pelea con nosotros". Esa pelea, que algunos analistas ya han descrito como una batalla cultural, se une la imposición de aranceles a la UE, anunciados este pasado jueves como respuesta al IVA.

Su propia agenda​


La Conferencia de Seguridad de Múnich ha sido tradicionalmente un lugar de encuentro entre aliados para compartir experiencias y estrechar lazos atlantistas. Excepto cuando no lo fue, como las continuadas presiones de la anterior administración Trump para que los países de la OTAN aumentaran su gasto en Defensa, o aquella infame cita de 2007, todavía recordada por los diplomáticos europeos, en la que Vladímir Putin adelantó lo que finalmente pasaría en 2022-2025. En esta ocasión, Vance ha asegurado que los aliados europeos planeaban informarle de cómo aumentarían sus compromisos para la defensa, pero volvió a su carril, asegurando que la seguridad solo se lograría abordando los "desafíos sociales" a los que presuntamente se enfrenta Europa.
"¿Cuál es la visión positiva que anima este pacto de seguridad compartido, que todos creemos que es tan importante? (...) Creo profundamente que no hay seguridad si tienes miedo de las voces, las opiniones y la conciencia que guían a tu propio pueblo", afirmó.


Vance sí que se reunió con Volodímir Zelenski, apenas 40 minutos que no parecieron dar ningún fruto. El borrador del acuerdo económico para la explotación de las tierras raras a cambio de ayuda estadounidense quedó sin firmar y tampoco cerró ningún nuevo detalle sobre el inminente inicio de las negociaciones con Vladímir Putin. Zelenski, que desde el pasado octubre ha modulado mucho su discurso para hablar la lengua de Trump, insistió en que Ucrania sí busca la paz, que está dispuesto a una negociación, pero que solo tras unas "garantías de seguridad reales" y que está "listo" para reunirse con Putin solo cuando haya un "plan claro" acordado tanto con Estados Unidos como la Unión Europea.
 
Back