Sí, así es. Pero algo falla en el plan.
En estas condiciones (con esta barbaridad de aranceles) antes que puedan adueñarse de las grandes empresas norteamericanas, han quebrado...
Cómo va a comprar un iPhone un americano medio (empobrecido además por la inflación que se va a provocar) si tiene que asumir el coste de los aranceles impuestos a los 40 países que intervienen en su fabricación?
Y, obviamente, los europeos y asiáticos optarán, como hasta ahora, por modelos mayoritariamente chinos, más asequibles. Para los ricos, siempre estarán a su disposición las pocas marcas europeas.
No sé, creo que o se han marcado un farol, pensando que el resto del mundo va a entrar en pánico, o no lo han pensado dos veces.