Bélgica y Francia están estrechamente vinculadas culturalmente. Muchos belgas trabajan en el sector creativo y cultural francés, contribuyendo así a la influencia cultural de Bélgica en el extranjero. El Rey, la Reina y la señora Macron almuerzan con algunos de ellos. Nuestros dos países también colaboran intensamente en el ámbito de la educación, en particular en el marco de las Alianzas Universitarias Europeas. Esta iniciativa de la @europeancommission permite a universidades de diferentes estados miembros acercar sus carreras, desarrollar programas de estudio comunes o cooperar en términos de investigación e innovación. Una decena de alianzas europeas unen actualmente a las universidades y a Francia. Varios rectores y estudiantes compartieron con los Reyes sus experiencias en este ámbito en la Sorbona.
La reina Matilde luce un vestido blanco de @NatanCouture , decorado con una capa de seda bordada con piedras transparentes, “combinando elegancia y modernidad”, según el modisto Edouard Vermeulen.
Como manda la tradición, los Reyes ofrecen una velada en París para agradecer a la pareja presidencial su hospitalidad. La pareja real belga optó por organizar una cena en el Centro Pompidou, en el marco de una exposición dedicada al surrealismo.
Recepción 100% belga en el Centro Pompidou para agradecer a las autoridades francesas su hospitalidad. En el programa (y menú): jazz, surrealismo, especialidades belgas y encuentro con la comunidad belga en Francia.