Lo que veo son varias cosas:
- Chincha Rabiña enseña, describe y explica muchísimo más y mejor sobre el crucero.
- el calvo parece unos años más joven que nuestra musa. Va todo el día con la sudadera que nos chifla, eso sí, en blanco.
- no puedo comprender que una marca de lo que sea confíe en esta señora para promocionar su producto: ya no entro en si es o no elegante (va hecha un cuadro, opino. Lo de su pelo, cejas y maquillaje me descojona.
- No quiero pensar en cómo habrá dejado las sábanas del camarote. Y si mantiene relaciones con el calvo, le dejará a él naranja al terminar???).
- Pero es que es zafia y maleducada. Ya sólo con oír sus comentarios y verla comer engullendo, me lo confirma.
- Y todo esto me confirma también que en estos tiempos de influencers, a muchas marcas se les cruzan los cables, no tienen tiempo para estudiar a unas y a otras, piensan que son todas iguales, y por eso caen en el error y ponen a esta individua a anunciar/promocionar cosas.