Yo entiendo la postura tanto de los caseros como de los inquilinos.
Viví muchísimo tiempo de alquiler, en uno de los pisos el matrimonio eran lo peor, estuve 9 meses (un curso escolar vaya, que encima puentes, vacaciones y demás no estaba) y querían que les comprara un colchón nuevo porque "se notaba que le había dado mucho tute al que tenían ellos" (imaginaos el tonito y la intencionalidad del comentario). El piso era viejo y pequeño pero para mi estaba guay pero ni renové, no pagué el último mes haciendo uso de la fianza y me arriesgué, no sé qué podrían haber hecho, el colchón estaba bien (ni roto, ni hundido, ni sucio...) ni la casa tenía desperfectos pues vivía sola. Recuerdo que se lo conté a mi madre como con miedo a que me denunciaran o algo, pero no había nada qué denunciar entiendo (en realidad ese año, mi primero de carrera, pagaba ella el alquiler) y me dijo que el casero le había llamado con el mismo cuento y que mi madre le contestó que ya era hora que se le diera un poco de vidilla a ese zulo.
En positivo, en el último en el que estuve, el casero me hizo una rebaja sobre el precio porque era un piso de dos habitaciones pero en principio yo iba a vivir sola, mi hermana pasaba conmigo algún fin de semana y en alguna ocasión mi madre, pero en la práctica estaba yo sola, y él valoró antes su piso que sacar mas pasta alquilando a dos estudiantes por ejemplo. Pensó que conmigo estaría mejor ya que ese piso era para su hijo cuando yo me fuera. Me llamó la atención que, mi entonces novio, me regaló un peluche de un perro (bastante grande) que da el pego completamente, y un día que vino mi casero (eso sí, una vez cada dos meses o así venía en persona a darme las facturas, pero estoy segura que era por ver el piso porque me las podía meter en el buzón), vio el peluche y dijo "anda, te has echado un compañero" y me sorprendió porque lo dijo de buenas, el piso estaba amueblado y era para su hijo y no le importo el animal de haber sido real. También se sorprendió cuando me fui porque se lo dejé limpio inmaculado... Y es que no solo hay caseros ratas, es que hay inquilinos que se las traen, en este piso había una zona de la pared del salón que se notaba que pasaba algo, esa pared daba a la cocina, y unos antiguos inquilinos abrieron un boquete en esa pared (a lo bruto) para pasar cosas directamente de la cocina al salón, hasta que no se fueron no se dieron cuenta (con ellos no pasaría a verlos), y aunque había fianza, al dueño le costó bastante mas pasta arreglarlo y dejarlo decente.
Se resume todo en que pagan justos por pecadores, tengo mil y una anécdotas tanto de caseros, como de inquilinos como de alquileres.