Sin estrés y disfrutando el momento
La mañana del sábado amaneció un sol espléndido en Jerez de la Frontera. Ana Cristina había viajado a Sevilla el miércoles, y el jueves llegó a su hogar en la ciudad gaditana, la finca Santiago, que perteneció a sus abuelos maternos, el bodeguero Beltrán Domecq González y Ana Cristina Williams, en cuyo honor lleva su nombre. Mientras sus
wedding planners de A-Típica ultimaban los detalles en el jardín, epicentro de la celebración, y sus sobrinos más pequeños correteaban entre los árboles,
Ana Cristina se preparaba con Alejandra, Eugenia y Claudia entre risas, complicidad y mucha emoción. Las hermanas pasaron allí algunos de los mejores momentos de sus vidas, junto a su madre y al resto de la familia, y allí también, como decíamos,
las tres hijas de Bertín Osborne celebraron sus enlaces. Ellas arroparon en todo momento a Ana Cristina porque, aunque hace mucho que dejó la niñez, sigue siendo la pequeña, y ejercieron un papel destacado siempre muy cerca de ella; la recibieron a pie de escalinata en la catedral y sujetaron las largas capas de su vestido; Claudia leyó algunas de las peticiones en las que se recordó a Sandra Domecq, y Alejandra y Eugenia se encargaron de cubrir con el manto a los novios, para el rito de la velación nupcial, un momento repleto de simbolismo.
PUBLICIDAD
© CLICK10 / VIRGINIA HERNÁNDEZ / AURORA SÁNCHEZ / MARGHERITA MAZZANTI
Ana Cristina termina de arreglarse con ayuda de sus hermanas, Alejandra, Eugenia y Claudia Osborne. Todas ellas durmieron la noche previa y se prepararon juntas en su casa, en el campo jerezano donde se celebró la boda
© LAGENCIA
Joaquín Buendía, ex de Alejandra
© PREMIER
Juan Melgarejo, ex de Eugenia
© Europa Press
Miguel Barreiro, actual pareja de Eugenia