Si hubo una parte de la población que quiso escribir sobre otras realidades y no pudo es porque esas realidades no estaban aceptadas. Por eso otra parte de la población sacaba la antorcha.
Si vemos la importancia de que ahora sí se publiquen, se derriben muros y se abra el canon es porque entendemos que no hay nada malo en ellas y queremos que esas realidades también estén normalizadas.
Pero en ese grupo no entra la ped*filia, por lo tanto, no tienen cabida libros que la abarquen desde un prisma que no sea la crítica.
O la literatura tiene capacidad normalizadora y renovadora para todo, o no lo tiene para nada. Las dos cosas a la vez no se puede.
Si vemos la importancia de que ahora sí se publiquen, se derriben muros y se abra el canon es porque entendemos que no hay nada malo en ellas y queremos que esas realidades también estén normalizadas.
Pero en ese grupo no entra la ped*filia, por lo tanto, no tienen cabida libros que la abarquen desde un prisma que no sea la crítica.
O la literatura tiene capacidad normalizadora y renovadora para todo, o no lo tiene para nada. Las dos cosas a la vez no se puede.