A ver, lo que yo he entendido de ese comentario es que afirma dos cosas:
1) haber sido honesta desde el principio, por lo que quien decida pagar no lo hace a ciegas: no se ha vendido ni como una persona titulada en Literatura, ni como una experta en ninguna materia, ni en aquellas en las que sí tiene formación académica, y
2) que considera que los conocimientos que ha obtenido de su formación académica le permiten acercarse a la literatura desde el estudio, la investigación y la pasión que estos le despiertan, y ya queda de parte del que pague determinar si eso le basta o no.
Si consideran que alguno o ambos puntos son mentira ya es otra cosa, pero yo ahí no veo una respuesta incongruente ni dada de mala fe.
Sobre el precio, opino lo mismo de antes: no soy quien para ponerle precio al trabajo ajeno, porque ni sé cuánto le costó hacerlo ni es mi problema; y existen muchas razones por las que la gente decide pagar por algo, y la gran mayoría son emocionales.
Y sobre el intrusismo, tres cuartos de lo mismo: habrá gente que le pague porque considera que el curso vale la pena, aunque ella no tenga un título en Literatura, y habrá gente que le pague por razones completamente ajenas a eso, como por la ilusión de comentar una lectura con ella. ¿En cuál de los casos sería más intrusista de su parte?
Lo vería más como un caso de intrusismo laboral, por ejemplo, si se lanzara a publicar un libro ahora que, teniendo seguidores, es más probable que las editoriales le presten más atención que a otros escritores que llevan años intentando publicar sus obras, o se pusiera a vender cursos académicos de literatura sin ser profesora. Pero los clubes de lectura o las lecturas guiadas son actividades conjuntas basadas de antemano en que la gente te conozca, y mientras seas honesto sobre tu formación y capacidades y te lo curres, no me parece algo criticable.