Es que Andrea es muy, muy alta… y además, aunque no sea santo de mi devoción, tiene un porte bastante llamativo. Ella ya es acomplejada de por sí, así que se ve con la otra como el . y la I y brota. Quizás le habría venido mejor para sus inseguridades haber ido en grupo, que salvo que sean todas de metro ochenta, la cosa se diluye más. Pero es que ha ido en otra liga. Encima en Milán, en concreto que ya es un “oficial” de gente guapa, pues…
Pero vaya, que es increíble que intente transmitir que está cumpliendo su sueño más profundo con esa cara de asco continua. El vídeo del taxi es demoledor. Lo está pasando chachiiiiiii!