Yo tengo ese vestido. Lo amo. Se me ve mil veces mejor. Esta señora exagera en su delgadez. Le resta atractivo a las prendas que se pone. Hace unos meses compré una falda divina de Reiss porque se la vi puesta, con un complemento que hacía que la prenda se viera barata, cuando en realidad es preciosa. En fin, gracias a Dios que la percha no conoce de estratos sociales. Imagínense que las ricas o famosas solo lucieran bien. Ese es privilegio de los genes, o del buen gusto, sin importar qué tanto dinero tengas. La clase no se puede comprar.
