A mi lo que me fastidia es que OTRA VEZ son cánones que se les exigen a las mujeres. Y se les exigen cosas sobrehumanas, fuera de la capacidad de un ser humano, que es aparentar 20 cuanto tienes 60. Es de locos. Los hombres, sin embargo a envejecer tranquilamente, asumiendo años como seguridad, experiencia y madurez. Y las mujeres a masacrarse para no llegar ni a la sombra de lo que deberían ser: barbies eternas. Siempre, nuestra valía está ligada al precio que nos pone un señor (perdón, la sociedad), que suele ir ligado a nuestro peso, nuestro volumen de pelo y morros y nuestra piel lisa. Es como si nos tasaran, como el metro cuadrado en una ciudad. Vales tanto. Y todas las mujeres entrando al trapo, porque por supuesto, si no te tasan bien, no vales nada. ¿Quién se va a alquilar un bajo con humedades en Parla si te están diciendo que puedes ser un ático en Serrano? Así nos ven y así nos va.
En cambio ellos, pueden ser una tienda de campaña en un descampado de yonkis, y sin problemas.