Notre Dame es propiedad del Estado francés y es el Estado francés quien está obligado a pagar su mantenimiento.
En su totalidad.
Se permite a la iglesia católica su uso gratuito.
Pero también se hacen y se permiten todo tipo de actividades civiles que nada tienen que ver con cuestiones liturgicas católicas.
Y esta inauguración del 7 de diciembre es un acto civil del Estado francés, presidido y dirigido por el presidente francés, con el acuerdo del Arzobispado de París
No es una misa ni nada que se le parezca.
Que Macron pretendía dar un discurso de "inauguración" en el interior de la catedral. A lo que la archidiocesis se ha opuesto.
Y se han puesto de acuerdo en que
Macron no da discurso pero tampoco hay acto eclesial de rededicación de la Catedral.
Eso ya mañana, sin invitados.
Y "casualmente" estos fastos (y gastos) de la reapertura de Notre Dame, propiedad del Estado francés, coincide nada más ni nada menos que con el consistorio de los nuevos cardenales en el Vaticano
.
Como no hay previsto que nadie del arzobispado de París vaya a ser nombrado cardenal en el Vaticano, pues a Macron parece que se le ha antojado revivir los históricos conflictos entre Francia y el Vaticano y ejercer de Papa de París.
Y además, coincidiendo con la celebración de la Inmaculada Concepción.
No había otro día en todo el año...
Que también es fiesta y se celebra en Roma , con la asistencia del Papa y con ofrendas de flores en la estatua de la Inmaculada al lado de la Plaza de España y la tradicional ofrenda de los Vigili del Fuoco
Es decir, de los bomberos.
Vaya tela...