Sobre lo de Elisa, después de ponerme al día.
Lo de la droga en la bebida es de ser muy
hijadefruta. Primero, porque no tiene ningún sentido en base a lo que ella misma ya había denunciado. Y, segundo, porque está claro que es algo imposible de demostrar ahora pero bueno, tiramos la piedra y escondemos la mano. Es un poco lo de siempre con esta mujer, que cosa que dice, cosa que parece un insulto hacía las mujeres que, de verdad, han sufrido una agresión, violación o una sumisión química.
Que haya cambiado de abogado es un tanto raro (que no, que no nos tragamos lo de que le han adelantado el juicio -¿uh?- y que ha tenido que buscarse a otro deprisa y corriendo), pero que haya cogido al que ha cogido ya es revelador. Habrá quien no lo entienda porque es muy joven pero Alfredo Arrién es el nuevo Marcos García-Montes.
El martes por la noche estuvo en el programa de Cuatro Código 10 por lo de Nacho Cano y la
becaria, y tanto él como su defendida daban vergüenza ajena. Yo diría que Lesly y Elisa transmiten casi casi casi la misma credibilidad.
Por lo que ha trascendido del juicio, Elisa en su declaración se ha referido a
Milhouse como
"ese hijo de put*", por lo que el juez le ha tenido que llamar la atención. Es curioso como ha pasado de la admiración en aquellas entrevistas que daba en la calle a insultarle con esa rabia. Su abogado no ha hecho ni una sola pregunta a
Milhouse, cosa que ha descolocado a la mayoría de
abogados tertulianos en diferentes programas de televisión porque
lo normal hubiera sido freírle a preguntas.
También coinciden los abogados tertulianos en que en estos casos en los que se denuncian unos hechos ocurridos en la intimidad (y en la que no hay testigos ni pruebas físicas) el dar credibilidad a la versión de la denunciante se basa en que los hechos relatados tengan veracidad y que el relato no cambie en el tiempo, algo que a Elisa se le está poniendo muy en contra porque está justamente haciendo todo lo que no hay que hacer para ganar este tipo de juicios.
Lo de ir mañana al De Viernes es de tener muy poca cabeza y de seguir estando muy mal asesorada (o no hacer ni caso de lo que te asesoran). Aunque siendo su abogado quien es, no me extrañaría que el asesoramiento, justamente, haya sido el hacer esa locura.
Pero bueno, tampoco podíamos esperarnos mucho de Elisa, se le ve venir desde lejos.
EDITO: Lo de Aída Nizar es más o menos lo que ya comenté, ella sabía de sobra donde se estaba metiendo y lo que estaba haciendo. El resultado le daba un poco igual, sólo quería volver a estar en el foco. ¿O nos hemos olvidado ya de que estudió Derecho?