El podcast fue un aburrimiento completamente. De por sí el formato no me gusta, me lo vi porque iban ellos. No me gustó mucho la manera en la que los entrevistó, me dio la sensación de que no los escuchaba y que ya tenía su guionicito preparado. No sé, no me entretuvo para nada.
Yo ni intenté verlo, no SOPORTO al repelente del presentador de Sabor a Queer, cada vez que me sale en instagram algún reel de un episodio me dan ganas de violencia física. O sea vaya pedazo de tío cursi, impostado y egocéntrico, siempre tiesa perdida hablando con esa vocecilla de alprazolam vestido que da vergüenza ajena uffff no puedo. Además que siempre da la razón a los entrevistados, seguro que en el podcasts de estos se le pasó lo woke cuando normalmente tiene la profundidad intelectual de Fonsi Loaiza.