Hay quien si hubiera sido monja lo mismo habría encontrado la felicidad. Pero el problema está en si se ha visto mucho Historias de Filadelfia y Sabrina, que ha tenido que pesar más en la construcción romántica de la idea del amor. No siempre se tienen al final hijos ni se sigue con el mismo hombre para toda la vida por mucho esfuerzo que se emplee.
Le hubiera venido mejor quedarse soltera sin más, porque hay gente que no está hecha para las parejas. Se asume y fuera. No pasa nada.
Tamara de monja poco tiene aunque tenga esa deriva religiosa mística de la que tanto hace gala.
Ser monja requiere sacrificio y entrega real. Tamara no es de esas.
Lo que pasa que esta chica viene de un entorno social donde el tema matrimonios + hijos parece que es algo casi obligatorio (y eso que es hija de la colecciona maridos más famosa de España), y tendrá sus fantasías y pájaros en la cabeza, irreales, está criada como una princesita.
Desde el minuto uno esta boda estaba chafada y gafada. Si tiene a la mejor asesora de España para la cuestión maridos en su familia, y va y se pilla a un flojete pijo que pasa de ella totalmente.