Comienza el juicio al monstruo de Mazan (Francia): drogó a su mujer durante años para ser violada por 50 hombres

GISELE PÉLICOT

“Y dejé de llamarte papá”: el libro de la hija de Gisele Pélicot


Caroline Darien, hija de Gisele y Dominique Pélicot escribió el libro: “Y dejé de llamarte papá” que narra los meses a partir de la catástrofe que estalló la vida de su madre, la suya y la de sus hermanos Tomás y Andrés. | María Teresa Priego



Por MARÍA TERESA PRIEGO-BROCA
Escrito en OPINIÓN el 9/9/2024 · 21:00 hs
Última actualización:9/9/2024 · 17:45 hs

“Que la vergüenza cambie de bando”, dijo Gisele retomando una de las frases más poderosas de los feminismos ante el acoso, el hostigamiento, el abuso sexual, la violación. Víctima –como sabemos– de 92 violaciones mientras estaba bajo el efecto de una mezcla de drogas suministradas por su exesposo que la llevaban a una total ausencia de sí misma. “Un estado cercano al coma”. Gisele solicitó un juicio abierto y público. Enfrentó a Dominique Pélicot y a 52 de sus violadores (los hasta ahora identificados). Se enfrentó a las cámaras y a la mirada de millones de personas: digna y mirando de frente. Su historia le ha dado la vuelta al mundo: “Para mí el daño ya está hecho, pero por las otras, para que jamás ninguna mujer tenga que padecer una sumisión química”. Un juicio emblemático para las causas de las mujeres: la víctima no guarda silencio, la víctima no se esconde. Un vuelco histórico.

Como tan bien escribió Audre Lorde: “Mi silencio no me protegió, tu silencio no te protegerá”, Es indispensable aprenderlo. De cada diez hombres a los que Dominique invitó a participar a través de sus redes, solo tres le dijeron que no. En los análisis de la personalidad de los violadores actualmente juzgados en Aviñón: “Una característica común surge: el sentimiento de omnipotencia sobre los cuerpos femeninos”. En abril de 2022, Caroline Darien, la hija de Gisele y Dominique publicó su libro: “Y dejé de llamarte papá” (“Et j’ai cessé de t’appeler papa”) que narra los meses a partir de la catástrofe que estalló la vida de su madre, la suya y la de sus hermanos Tomás y Andrés.

“Cada uno tiene que hacer su duelo. Mi madre renunciará a su marido. Nosotros a nuestro padre… Mi padre arruinó lo que me era más querido, el ‘nosotros’ el equilibrio de mis raíces”. Una llamada el 2 de noviembre de 2020 de la policía de Carpentras: Dominique está detenido. En principio, un hecho vil y absurdo: tomó fotografías debajo de las faldas de tres mujeres en un supermercado. Interrogado por la policía declaró “Que desde un mes antes de la toma de fotos bajo la falda de las mujeres padecía de ‘una pulsión incontrolable’”. La víctima más cruelmente sometida por su “pulsión incontrolable” fue Gisele. Se conocieron en 1970. Llevaban 50 años juntos. La hija escribe: “Tengo vergüenza de haber amado a ese padre que creí conocer… El agujero de lo imposible se instala en nuestras existencias. Esta agresión dura desde por lo menos septiembre de 2013. El número de agresores es alucinante 73 hasta ahora”.

“Al momento en el que escribo se han identificado 50. De todas las categorías sociales y edades: estudiantes, jubilados, hasta un periodista… Los investigadores temían por la salud de mi mamá, tanta droga cuando ella va a cumplir 68 años… Con frecuencia los violadores no tienen el aire del psicópata peligroso, tienen con frecuencia el aura del buen patriarca que una invita con gusto a cenar…” “Mi mamá sobre su cama con un hombre desconocido, de paso, ella inerte”. Antoine Camus, uno de los abogados de Gisele declaró: “No estamos hablando de una confusión sobre el consentimiento. Estamos hablando de una mujer completamente incapacitada, tratada como un objeto de explotación”.


Cuando se jubilaron Los Pélicot se fueron a vivir a Mazan, una comuna de poco más de cinco mil habitantes en Vaucluse. ¿Cuántos participantes y cuántos cómplices silenciosos fueron necesarios para que los hechos se prolongaran impunemente? Sus hijos vivían lejos, cuando veían a sus padres a los tres les había preocupado percibir a su mamá –en ocasiones– como entre brumas. En 2017 fueron al neurólogo, le dijeron que podía padecer un ictus amnésico. Los exámenes la mostraron sana. Gisele comenzó a angustiarse por la multiplicación de sus ausencias. Dejó de manejar. Adelgazó mucho. “Fuera de la caminata con su amiga Sylvie, mi madre no tenía más vida social”. Dominique le tenía prohibido tomar el correo del buzón, tenía que ser él quien lo recuperaba y revisaba. El grado de dominio de Dominique sobre Gisele llegaba hasta los más nimios detalles de la vida cotidiana.

Salvo por las visitas de sus hijos, Gisele vivía aislada. El control de Dominique crecía sin límite alguno. Otro neurólogo le diagnosticó “ansiedad”. El padre explicaba que seguramente se trataba de “ausencias producto del estrés”, una especie de extraña manera de “descansar”. “Pienso que mamá se había convertido en su juguete sexual, su cosa y nosotros no supimos protegerla… más detenidos, algunos con hijos pequeños, no quiero imaginar lo que van a vivir cuando crezcan”.

Caroline escribe de la familia de su padre: el padre de Dominique, al quedar viudo, hizo pareja con una mujer 30 años menor que él y con discapacidad intelectual a la que junto a su esposa habían criado desde pequeña. ¿Podríamos hablar de consentimiento?

Cuando Caroline fue constatando cómo el horror de las descubiertas crecía ante sus ojos, preguntó a un investigador de la policía si su padre había manifestado remordimientos: “No, su padre simplemente nos agradeció por haberle quitado un peso de encima”. Después la citaron en la comisaría de nuevo: “tiene dos fotos que mostrarme, quiere saber si me reconozco”. Describe lo que ve y dice que no está segura de reconocerse. “Esa mujer… No me reconozco”. “¿Me drogó? ¿Abusó de mí más allá de esas fotos? “Sí soy yo la de las fotos… Ahora tengo que denunciar a mi padre, imposible dejarlo pasar”.

“Durante los últimos 10 años dos de mis cuñadas fueron fotografiadas desnudas, durante nuestras reuniones familiares, en sus domicilios o en casa de mis padres. Mi papá había instalado sistemas de toma de fotografías en ráfaga en el baño y en la recámara. Hizo fotomontajes de Melanie acompañados de frases indecentes, comenzó durante su embarazo en 2011. En cuanto a Bárbara, descubre fotos íntimas suyas del último verano que pasó en casa de mis padres. En algunas, podemos ver a mi padre mas***barse. Mi padre subió estos collages en línea, los de Melanie y Bárbara se suman a mi denuncia”.

Caroline vivía como una tortura la posibilidad de haber sido víctima de violaciones incestuosas bajo el efecto de las mismas drogas: “hablo con mi madre y siento resentimiento de que no quiera considerar mis dudas, de que no pueda escuchar mi rabia y mi dolor, mamá me dice que oficialmente no hay pruebas de sumisión química en mí, ningún rastro de tocamientos o violación, y sin embargo, sé que ella está destruida y que hace lo imposible por permanecer de pie… está en modo sobrevivencia, mientras yo lucho con todas mis fuerzas contra mis propios demonios… Entiendo su negación, pero me lastima”.

En 2020, al momento de la detención de su marido y antes de mostrarle las evidencias de las violaciones de las que había sido víctima, la policía interrogó a Gisele: “¿Cuáles son los adjetivos que caracterizan la personalidad de su marido?” “Es una persona amable, atenta, siempre servicial y muy apreciado en nuestro entorno”. Estaban juntos desde los 18 años. “¿Diría usted que continúan siendo igual de cómplices después de todos estos años?” “Sí, hemos conocido bajas en la relación, pero siempre logramos superarlas”. Le preguntan si hacen siestas, cómo se siente después de las relaciones sexuales, si practican el intercambio de parejas. Gisele está atónita. Está atrapada en una comisaría en la que, de golpe, cuestionan su vida sexual. Ella, una mujer con una vida sencilla, un esposo “tan amable”, tres hijos y nietos que vienen a visitarlos. ¿Qué podría existir de más “sano” y “normal”?

Caroline en su diario del 2020 recuerda que Pascale –la amiga más cercana a Gisele durante veinte años– un día le dijo: “No sabes con quién vives, tu marido no es quien tú crees”. Gisele jamás volvió a verla. El análisis de las más de 20 mil fotos encontradas en el archivo “Abuso” de Dominique continuaba: “La foto de mi madre atada a su cama. La primera violación probada data de 2011 en región parisina”. En 2021 Dominique envía una carta desde la cárcel: “Me hicieron llegar ropa que venía de la casa en la que encontré un cabello del amor de mi vida que me calentó el corazón por un instante”. Dado sus niveles de perversión y dado que la culpa no era de él, sino de sus “impulsos incontrolables”, es probable que lo haya escrito sin pestañear.

Después le envió una última carta a su hijo: “Hijo, desde mi detención he reflexionado largamente antes de escribir a un miembro de la familia… respetaré su silencio que entiendo, cumpliré mi pena de prisión y seguiré mi ruta solo, por respeto. Lamento el mal que les hice a todos, les pido perdón y les ofrezco a todas y todas mis disculpas. Intenté hacerlo lo mejor posible hasta este terrible últimos años sombríos de mi personalidad… los extraño mucho… sepan que su mamá es y será el amor de mi vida y que como a todos ustedes, no los olvidaré jamás. Llegó a una edad con pequeñas preocupaciones de salud, que no son nada al lado del dolor que les infrinjó. Voy a luchar con valor para continuar solo, los amo y los abrazo. Perdón”. Caroline lee la carta y siente unas violentas ganas de vomitar. ¡Pobre hombre que seguirá solo su camino!

“Entre más tiempo pasa, más se convence mi mamá de que mi padre debe curarse, a veces me reprocha mi virulencia, hasta mi ingratitud hacia él. ‘Te olvidas de que no siempre fue el diablo que describes. Hizo mucho por ti, también por tus hermanos. Yo fui feliz con él. Lo amé tanto, prefiero recordar los buenos momentos, el resto no me permite avanzar, quiero continuar viviendo’… según yo mi madre vive una forma de negación aún si hace un año que no tiene contacto con él… no logra aceptar la realidad”. ¿Y quién podría de la noche a la mañana? ¿quién podría cortar de tajo –ante el espanto– la lealtad y el amor que ella sí sentía por ese esposo idealizado.

La jueza cita a Caroline: “Un fotomontaje comparativo de usted y de su madre, es necesario aclarar que fue compartido por internet. Me presenta unas fotos en color: en una de ellas me estoy vistiendo en la recámara de la casa de Mazan. Puedo fechar esa foto, es de 2020, había venido a teletrabajar a casa de mis padres durante diez días. Algunas fotos están aparejadas con las de mamá para compararnos, nos fotografió a las dos en diferentes posturas, después descubro los comentarios inmundos que acompañan las fotos”. El sitio en internet se llama Coco.fr y allí sigue: “converse en vivo a través del primer sitio de chat gratuito en Francia con miles de personas conectadas. Se utiliza un pseudónimo. Hay conversaciones privadas y en “salón”.

Allí Dominique subía las fotos en un “salón” llamado, “A son insu”, lo que podríamos traducir como: “a sus espaldas”, “sin su consentimiento”. Ese era el gran atractivo: un hombre casado ofrecía de manera gratuita a su esposa drogada. Una muñeca de trapo. Y más de 80 hombres –de todas las edades y oficios– consideraron que eso era “sexy”. “Uno de los agresores solicitó una confrontación con mi madre, pretende que ella consintió al momento de los hechos. Ella le hizo señales para que entrara en su cuarto”. La madre aceptó la confrontación. Los violadores detenidos declaran: “A él le gustaba ver cómo la tocaban otros hombres”, “nos daba indicaciones de qué hacer”, describen los términos crudos con los que Dominique se refería a quien llama “el amor de su vida”. El perverso era un hombre ordenado, lo que facilitó las detenciones realizadas hasta el momento del juicio: los videos estaban organizados por fechas con los nombres y apellidos del “invitado”.

Había condiciones: “no deben usar loción, ni fumar antes de entrar, era indispensable traer las uñas limpias y desvestirse en la cocina para no correr el riesgo de que olvidaran algo. “Si ella mueve un brazo, si se mueve, deben irse de inmediato”. Pélicot utilizaba la palabra “violación”. Es decir: todos estaban bien al tanto de las circunstancias al momento mismo de la convocatoria. ¿Traer las uñas limpias? La doctora en neurociencias Aurore Malet-Karas declaró en una entrevista: “Vemos que todos son hombres perfectamente integrados, que violaban y retomaban el curso de su vida como si no hubiera pasado nada. Es algo muy fuerte para el público y es lo que constatamos quienes estamos cerca del juicio”.

“Me quitaron un peso de encima”, dijo Dominique al ser encarcelado. Como si estuviera partido en dos: por un lado, él y por el otro “su pulsión”. No sabemos que haya hecho ningún intento de pedir ayuda, de intentar detenerse. Pero pareciera, por lo que escribió, que lo vive como si esa “incontrolable fuerza” interior lo eximiera de sentir culpa. Él era el propietario absoluto de una mercancía que ofrecía en el mercado. Lo más terrible: el mercado abundaba en hombres que se sumergían en las redes como quien sale de caza. Y a Gisele, poco a poco la estaba matando. La aisló cada vez más, le arrebató su libertad de pensar y su voluntad. Las drogas la despojaban de su consciencia y de su memoria: como bien dijo su hija y he allí el espanto: “el amable patriarca al que con gusto una invita a cenar”.

María Teresa Priego
@Marteresapriego

https://lasillarota.com/opinion/col...ibro-de-la-hija-de-gisele-pelicot-500840.html
¿Sabéis si todo esto está sacado del libro que publicó la hija?
 
Paco, también tenemos en España la cultura de blanquear a un asesino descuartizador.
Ya no solo blanquearlo, sino dañar y humillar a la víctima y pareja del mismo.
Me encantaría que también te hubieras hecho eco de ese caso.
Pero claro, eso te toca a tí y a tu profesión.
Eso solo pasa en Francia que te toca lejos.
Por cierto, corrige esa dicción que no se te entiende cuando hablas.
Y no por ser andaluz, sino por ser mediocre como actor y como persona.
No estoy de acuerdo.

Es este caso el que le toca a él, pues hizo una peli en el que trataba, en tono de mofa, exactamente de lo mismo que este caso. Y se avergüenza, y lo manifiesta, y se le entiende perfectamente. Y me parece una declaración bastante acertada.

Hacerse eco del tema Sancho que supongo es al que aludes, ni le toca ni le roza. Creo que nunca ha tratado ese tipo de tramas en ninguna película, ni el asesino es nadie cercano a él.

Tengo la, parece ser impopular, opinión que se está acusando a un padre, y resto de familiares por extensión, de un crimen que ha cometido un hombre, hecho y derecho, y por el que debe pagar ese hombre.

Y que se culpabiliza a su padre por una actitud soberbia con respecto la situación y a la vez protectora para con su hijo. ¿Cuestionable? seguro, y mucho. Pero quien ha cometido el crimen es un wanabe con ínfulas, que demasiada suerte tiene por tener un padre y familia a la que poder arruinar por sus delitos (ojo, en plural), y por intentar mantenerle con vida en una cárcel tailandesa. Y que el padre seguirá siendo padre y eso no significa que justifique a su hijo, me parece de una hipocresía extrema pensar que, si fuera nuestro hijo, no haríamos todos lo posible por, o bien traerlo a que cumpla a España o bien, si se queda allí, pasarle dinero, y ese dinero de algún sitio tendrá que salir, aunque sea vendiendo un documental ya que le ha medio arruinado la carrera profesional. Y eso no significa que lo exculpemos, solo es que es nuestro hijo, aunque en el fondo sepamos que si las tornas fueran al contrario desearíamos que se pudriera en la peor de las cárceles.

Que el padre de un asesino sea actor, no condena a todos los actores españoles a manifestarse en ese tema, porque el blanqueamiento ha sido por la prensa en su mayoría, no por el colectivo de actores, que ni les va ni les viene a no ser que tengan una relación personal con el padre del asesino, y ese seria otro tema.
 
Última edición:
Voy a tener que dejar de seguir este caso, por que me está pasando factura.
El otro día buscando información se me cruzó otra noticia terrible también (en Santander, un tipo viola y da una paliza tremenda junto a su perro a una chica que conoce en un pub, como están puesto de coca solo le caen 13 años y multa de 16.000) de verdad que cada vez creo más que la sociedad se está pudriendo y miedo me da el futuro que pueda esperar a mis hijas, aún yo dándolas herramientas y todo lo que esté en mi mano. 🤯😥
El trabajo no es tuyo que tienes hijas porque las niñas no van haciendo esta barbarie cuando son mujeres. El trabajo lo tenemos las que tenemos hijos. Y digo LAS, porque los hombres no mueven un dedo, solo lloriquean porque les llamen potenciales violadores y eso les hace como mínimo cómplices
 
El trabajo no es tuyo que tienes hijas porque las niñas no van haciendo esta barbarie cuando son mujeres. El trabajo lo tenemos las que tenemos hijos. Y digo LAS, porque los hombres no mueven un dedo, solo lloriquean porque les llamen potenciales violadores y eso les hace como mínimo cómplices
Lo siento, pero no estoy de acuerdo. Como madre de individuos de ambos sexos, la educación viene de los 2 lados. Enseñar un un chico Y a una chica el respeto a TODOS es fundamental. Después viene lo individual según el s*x*: no eres más por llevar un pito, y no eres menos por no llevarlo. Lo que puede hacer el otro s*x*, lo puedes hacer tú también. Si eres chico y te gusta el maquillaje, adelante. Si eres chica y te gustan los coches, adelante. Y si te gusta lo que socialmente se atribuye a tu s*x*, adelante también. Pero que sea por gusto TUYO, no por lo que diga la sociedad.
 
Estoy espeluznada por este caso.

Pero hay un punto que no entiendo:

Gisèle tenía frecuentes molestias ginecológicas y acudía al especialista. Un ginecólogo sabe reconocer lesiones por una relación sexual violenta. ¿No se las vieron? Si le hubieran dicho algo quizá la pobre mujer se hubiera puesto en alarma porque probablemente las relaciones con su marido eran normales. ¿A santo de qué le salían esas lesiones?

No comprendo cómo les pudo pasar por alto a los médicos que esta mujer estaba padeciendo violaciones. ¿Y las ETS que padece?

Es que todo es un despropósito en este caso. Parece como si hubiera habido una conjunción de fuerzas malignas que protegieron al sádico del marido y a sus compinches de violación.
 
No comprendo cómo les pudo pasar por alto a los médicos que esta mujer estaba padeciendo violaciones. ¿Y las ETS que padece?
Si alguna sospecha había, igual las justificaba el marido diciendo que les gustaba el s*x* duro. Y las ETS, que se las había pasado él mismo después de un par de deslices con prostituas (bueno, creo entender que en tres ocasiones le detectaron ETS a Gisele).

Edito: por lo que dicen que dejó de ver a la amiga, que las únicas visitas eran de los hijos, que él era quien se encargaba de recibir el correo...la esposa estaba completamente subyugada, aún sin saberlo. No dudo que en cualquier visita médica fuera él quien llevaba la voz cantante, en el papel de marido preocupado... qué asco de ser.
 
Última edición:
Es que es rocambolesco el tema.
No me puedo imaginar cómo lo hacía ni que mierda de imágenes sacaba así.
Aparte de perverso, psicópata y todo lo que podemos decirle, es que es gilipollas.
Resulta que ese tipo de grabaciones es bastante frecuente; si lo pones en el buscador hay casos detectados a través del tiempo en diferentes países... por ejemplo una manera es con una cámara disimulada en el zapato, en un bolso o paquete que llevan junto a la pierna cuando van en transporte público... Y no quiero pensar en los casos que pasan sin detectarse.
 
No sé si ya habéis puesto esta noticia pero la pongo para que nadie se despiste de la magnitud de este caso (aunque es difícil) en cuanto a lo aberrante que es, una red de perversos sexuales
 
No sé si ya habéis puesto esta noticia pero la pongo para que nadie se despiste de la magnitud de este caso (aunque es difícil) en cuanto a lo aberrante que es, una red de perversos sexuales
Imaginaos primas lo que debe haber en la Deep Web.🤮
 
Vaya pandilla de enfermos, que asco da este caso.
Deberían investigar con profundidad los archivos de esa web, si publicaban abiertamente violaciones a saber todo lo que puede salir.
De entre los que se negaron, no me cabe en la cabeza que ninguno denunciara o, como mínimo, intentara ponerse en contacto con la mujer para avisarla. Tuvieron una mínima decencia pero siguen siendo encubridores, por lo menos moralmente, la ley no sé que dirá.
 
GISELE PÉLICOT

“Y dejé de llamarte papá”: el libro de la hija de Gisele Pélicot


Caroline Darien, hija de Gisele y Dominique Pélicot escribió el libro: “Y dejé de llamarte papá” que narra los meses a partir de la catástrofe que estalló la vida de su madre, la suya y la de sus hermanos Tomás y Andrés. | María Teresa Priego



Por MARÍA TERESA PRIEGO-BROCA
Escrito en OPINIÓN el 9/9/2024 · 21:00 hs
Última actualización:9/9/2024 · 17:45 hs

“Que la vergüenza cambie de bando”, dijo Gisele retomando una de las frases más poderosas de los feminismos ante el acoso, el hostigamiento, el abuso sexual, la violación. Víctima –como sabemos– de 92 violaciones mientras estaba bajo el efecto de una mezcla de drogas suministradas por su exesposo que la llevaban a una total ausencia de sí misma. “Un estado cercano al coma”. Gisele solicitó un juicio abierto y público. Enfrentó a Dominique Pélicot y a 52 de sus violadores (los hasta ahora identificados). Se enfrentó a las cámaras y a la mirada de millones de personas: digna y mirando de frente. Su historia le ha dado la vuelta al mundo: “Para mí el daño ya está hecho, pero por las otras, para que jamás ninguna mujer tenga que padecer una sumisión química”. Un juicio emblemático para las causas de las mujeres: la víctima no guarda silencio, la víctima no se esconde. Un vuelco histórico.

Como tan bien escribió Audre Lorde: “Mi silencio no me protegió, tu silencio no te protegerá”, Es indispensable aprenderlo. De cada diez hombres a los que Dominique invitó a participar a través de sus redes, solo tres le dijeron que no. En los análisis de la personalidad de los violadores actualmente juzgados en Aviñón: “Una característica común surge: el sentimiento de omnipotencia sobre los cuerpos femeninos”. En abril de 2022, Caroline Darien, la hija de Gisele y Dominique publicó su libro: “Y dejé de llamarte papá” (“Et j’ai cessé de t’appeler papa”) que narra los meses a partir de la catástrofe que estalló la vida de su madre, la suya y la de sus hermanos Tomás y Andrés.

“Cada uno tiene que hacer su duelo. Mi madre renunciará a su marido. Nosotros a nuestro padre… Mi padre arruinó lo que me era más querido, el ‘nosotros’ el equilibrio de mis raíces”. Una llamada el 2 de noviembre de 2020 de la policía de Carpentras: Dominique está detenido. En principio, un hecho vil y absurdo: tomó fotografías debajo de las faldas de tres mujeres en un supermercado. Interrogado por la policía declaró “Que desde un mes antes de la toma de fotos bajo la falda de las mujeres padecía de ‘una pulsión incontrolable’”. La víctima más cruelmente sometida por su “pulsión incontrolable” fue Gisele. Se conocieron en 1970. Llevaban 50 años juntos. La hija escribe: “Tengo vergüenza de haber amado a ese padre que creí conocer… El agujero de lo imposible se instala en nuestras existencias. Esta agresión dura desde por lo menos septiembre de 2013. El número de agresores es alucinante 73 hasta ahora”.

“Al momento en el que escribo se han identificado 50. De todas las categorías sociales y edades: estudiantes, jubilados, hasta un periodista… Los investigadores temían por la salud de mi mamá, tanta droga cuando ella va a cumplir 68 años… Con frecuencia los violadores no tienen el aire del psicópata peligroso, tienen con frecuencia el aura del buen patriarca que una invita con gusto a cenar…” “Mi mamá sobre su cama con un hombre desconocido, de paso, ella inerte”. Antoine Camus, uno de los abogados de Gisele declaró: “No estamos hablando de una confusión sobre el consentimiento. Estamos hablando de una mujer completamente incapacitada, tratada como un objeto de explotación”.


Cuando se jubilaron Los Pélicot se fueron a vivir a Mazan, una comuna de poco más de cinco mil habitantes en Vaucluse. ¿Cuántos participantes y cuántos cómplices silenciosos fueron necesarios para que los hechos se prolongaran impunemente? Sus hijos vivían lejos, cuando veían a sus padres a los tres les había preocupado percibir a su mamá –en ocasiones– como entre brumas. En 2017 fueron al neurólogo, le dijeron que podía padecer un ictus amnésico. Los exámenes la mostraron sana. Gisele comenzó a angustiarse por la multiplicación de sus ausencias. Dejó de manejar. Adelgazó mucho. “Fuera de la caminata con su amiga Sylvie, mi madre no tenía más vida social”. Dominique le tenía prohibido tomar el correo del buzón, tenía que ser él quien lo recuperaba y revisaba. El grado de dominio de Dominique sobre Gisele llegaba hasta los más nimios detalles de la vida cotidiana.

Salvo por las visitas de sus hijos, Gisele vivía aislada. El control de Dominique crecía sin límite alguno. Otro neurólogo le diagnosticó “ansiedad”. El padre explicaba que seguramente se trataba de “ausencias producto del estrés”, una especie de extraña manera de “descansar”. “Pienso que mamá se había convertido en su juguete sexual, su cosa y nosotros no supimos protegerla… más detenidos, algunos con hijos pequeños, no quiero imaginar lo que van a vivir cuando crezcan”.

Caroline escribe de la familia de su padre: el padre de Dominique, al quedar viudo, hizo pareja con una mujer 30 años menor que él y con discapacidad intelectual a la que junto a su esposa habían criado desde pequeña. ¿Podríamos hablar de consentimiento?

Cuando Caroline fue constatando cómo el horror de las descubiertas crecía ante sus ojos, preguntó a un investigador de la policía si su padre había manifestado remordimientos: “No, su padre simplemente nos agradeció por haberle quitado un peso de encima”. Después la citaron en la comisaría de nuevo: “tiene dos fotos que mostrarme, quiere saber si me reconozco”. Describe lo que ve y dice que no está segura de reconocerse. “Esa mujer… No me reconozco”. “¿Me drogó? ¿Abusó de mí más allá de esas fotos? “Sí soy yo la de las fotos… Ahora tengo que denunciar a mi padre, imposible dejarlo pasar”.

“Durante los últimos 10 años dos de mis cuñadas fueron fotografiadas desnudas, durante nuestras reuniones familiares, en sus domicilios o en casa de mis padres. Mi papá había instalado sistemas de toma de fotografías en ráfaga en el baño y en la recámara. Hizo fotomontajes de Melanie acompañados de frases indecentes, comenzó durante su embarazo en 2011. En cuanto a Bárbara, descubre fotos íntimas suyas del último verano que pasó en casa de mis padres. En algunas, podemos ver a mi padre mas***barse. Mi padre subió estos collages en línea, los de Melanie y Bárbara se suman a mi denuncia”.

Caroline vivía como una tortura la posibilidad de haber sido víctima de violaciones incestuosas bajo el efecto de las mismas drogas: “hablo con mi madre y siento resentimiento de que no quiera considerar mis dudas, de que no pueda escuchar mi rabia y mi dolor, mamá me dice que oficialmente no hay pruebas de sumisión química en mí, ningún rastro de tocamientos o violación, y sin embargo, sé que ella está destruida y que hace lo imposible por permanecer de pie… está en modo sobrevivencia, mientras yo lucho con todas mis fuerzas contra mis propios demonios… Entiendo su negación, pero me lastima”.

En 2020, al momento de la detención de su marido y antes de mostrarle las evidencias de las violaciones de las que había sido víctima, la policía interrogó a Gisele: “¿Cuáles son los adjetivos que caracterizan la personalidad de su marido?” “Es una persona amable, atenta, siempre servicial y muy apreciado en nuestro entorno”. Estaban juntos desde los 18 años. “¿Diría usted que continúan siendo igual de cómplices después de todos estos años?” “Sí, hemos conocido bajas en la relación, pero siempre logramos superarlas”. Le preguntan si hacen siestas, cómo se siente después de las relaciones sexuales, si practican el intercambio de parejas. Gisele está atónita. Está atrapada en una comisaría en la que, de golpe, cuestionan su vida sexual. Ella, una mujer con una vida sencilla, un esposo “tan amable”, tres hijos y nietos que vienen a visitarlos. ¿Qué podría existir de más “sano” y “normal”?

Caroline en su diario del 2020 recuerda que Pascale –la amiga más cercana a Gisele durante veinte años– un día le dijo: “No sabes con quién vives, tu marido no es quien tú crees”. Gisele jamás volvió a verla. El análisis de las más de 20 mil fotos encontradas en el archivo “Abuso” de Dominique continuaba: “La foto de mi madre atada a su cama. La primera violación probada data de 2011 en región parisina”. En 2021 Dominique envía una carta desde la cárcel: “Me hicieron llegar ropa que venía de la casa en la que encontré un cabello del amor de mi vida que me calentó el corazón por un instante”. Dado sus niveles de perversión y dado que la culpa no era de él, sino de sus “impulsos incontrolables”, es probable que lo haya escrito sin pestañear.

Después le envió una última carta a su hijo: “Hijo, desde mi detención he reflexionado largamente antes de escribir a un miembro de la familia… respetaré su silencio que entiendo, cumpliré mi pena de prisión y seguiré mi ruta solo, por respeto. Lamento el mal que les hice a todos, les pido perdón y les ofrezco a todas y todas mis disculpas. Intenté hacerlo lo mejor posible hasta este terrible últimos años sombríos de mi personalidad… los extraño mucho… sepan que su mamá es y será el amor de mi vida y que como a todos ustedes, no los olvidaré jamás. Llegó a una edad con pequeñas preocupaciones de salud, que no son nada al lado del dolor que les infrinjó. Voy a luchar con valor para continuar solo, los amo y los abrazo. Perdón”. Caroline lee la carta y siente unas violentas ganas de vomitar. ¡Pobre hombre que seguirá solo su camino!

“Entre más tiempo pasa, más se convence mi mamá de que mi padre debe curarse, a veces me reprocha mi virulencia, hasta mi ingratitud hacia él. ‘Te olvidas de que no siempre fue el diablo que describes. Hizo mucho por ti, también por tus hermanos. Yo fui feliz con él. Lo amé tanto, prefiero recordar los buenos momentos, el resto no me permite avanzar, quiero continuar viviendo’… según yo mi madre vive una forma de negación aún si hace un año que no tiene contacto con él… no logra aceptar la realidad”. ¿Y quién podría de la noche a la mañana? ¿quién podría cortar de tajo –ante el espanto– la lealtad y el amor que ella sí sentía por ese esposo idealizado.

La jueza cita a Caroline: “Un fotomontaje comparativo de usted y de su madre, es necesario aclarar que fue compartido por internet. Me presenta unas fotos en color: en una de ellas me estoy vistiendo en la recámara de la casa de Mazan. Puedo fechar esa foto, es de 2020, había venido a teletrabajar a casa de mis padres durante diez días. Algunas fotos están aparejadas con las de mamá para compararnos, nos fotografió a las dos en diferentes posturas, después descubro los comentarios inmundos que acompañan las fotos”. El sitio en internet se llama Coco.fr y allí sigue: “converse en vivo a través del primer sitio de chat gratuito en Francia con miles de personas conectadas. Se utiliza un pseudónimo. Hay conversaciones privadas y en “salón”.

Allí Dominique subía las fotos en un “salón” llamado, “A son insu”, lo que podríamos traducir como: “a sus espaldas”, “sin su consentimiento”. Ese era el gran atractivo: un hombre casado ofrecía de manera gratuita a su esposa drogada. Una muñeca de trapo. Y más de 80 hombres –de todas las edades y oficios– consideraron que eso era “sexy”. “Uno de los agresores solicitó una confrontación con mi madre, pretende que ella consintió al momento de los hechos. Ella le hizo señales para que entrara en su cuarto”. La madre aceptó la confrontación. Los violadores detenidos declaran: “A él le gustaba ver cómo la tocaban otros hombres”, “nos daba indicaciones de qué hacer”, describen los términos crudos con los que Dominique se refería a quien llama “el amor de su vida”. El perverso era un hombre ordenado, lo que facilitó las detenciones realizadas hasta el momento del juicio: los videos estaban organizados por fechas con los nombres y apellidos del “invitado”.

Había condiciones: “no deben usar loción, ni fumar antes de entrar, era indispensable traer las uñas limpias y desvestirse en la cocina para no correr el riesgo de que olvidaran algo. “Si ella mueve un brazo, si se mueve, deben irse de inmediato”. Pélicot utilizaba la palabra “violación”. Es decir: todos estaban bien al tanto de las circunstancias al momento mismo de la convocatoria. ¿Traer las uñas limpias? La doctora en neurociencias Aurore Malet-Karas declaró en una entrevista: “Vemos que todos son hombres perfectamente integrados, que violaban y retomaban el curso de su vida como si no hubiera pasado nada. Es algo muy fuerte para el público y es lo que constatamos quienes estamos cerca del juicio”.

“Me quitaron un peso de encima”, dijo Dominique al ser encarcelado. Como si estuviera partido en dos: por un lado, él y por el otro “su pulsión”. No sabemos que haya hecho ningún intento de pedir ayuda, de intentar detenerse. Pero pareciera, por lo que escribió, que lo vive como si esa “incontrolable fuerza” interior lo eximiera de sentir culpa. Él era el propietario absoluto de una mercancía que ofrecía en el mercado. Lo más terrible: el mercado abundaba en hombres que se sumergían en las redes como quien sale de caza. Y a Gisele, poco a poco la estaba matando. La aisló cada vez más, le arrebató su libertad de pensar y su voluntad. Las drogas la despojaban de su consciencia y de su memoria: como bien dijo su hija y he allí el espanto: “el amable patriarca al que con gusto una invita a cenar”.

María Teresa Priego
@Marteresapriego

https://lasillarota.com/opinion/col...ibro-de-la-hija-de-gisele-pelicot-500840.html
E S P E L U Z N A N T E💔
 
Estoy espeluznada por este caso.

Pero hay un punto que no entiendo:

Gisèle tenía frecuentes molestias ginecológicas y acudía al especialista. Un ginecólogo sabe reconocer lesiones por una relación sexual violenta. ¿No se las vieron? Si le hubieran dicho algo quizá la pobre mujer se hubiera puesto en alarma porque probablemente las relaciones con su marido eran normales. ¿A santo de qué le salían esas lesiones?

No comprendo cómo les pudo pasar por alto a los médicos que esta mujer estaba padeciendo violaciones. ¿Y las ETS que padece?

Es que todo es un despropósito en este caso. Parece como si hubiera habido una conjunción de fuerzas malignas que protegieron al sádico del marido y a sus compinches de violación.
Yo creo que se cuidaban todos de que no hubiese lesiones. Con lubricante y ya.
Las ETS ignoro si los ginecologos hiceron analiticas. Creo que los medicos que la vieron, tanto ginecologos como neurologos, tendran que reconsiderar sus consultas después de este caso porque evidentemente se les paso por alto y es muy grave.
Es tan facil después decir que se tenia que ver. Sin embargo el tipo parecia muy meticuloso, sus condiciones muy draconianas, iba con mucho mucho cuidado y no le pillaron.
Creo que sus "pulsiones" como las llama él, le convertian en un sadico monstruoso que él mismo despreciaba. Por eso les ha dicho a la poli que "le han quitado un peso de encima " deteniendolo: el no se podia detener a si mismo ni se puso en manos de un sicologo. PArece que era una persona buena y amantisima, la esposa estaba encantada de su matrimonio con él, los hijos tambien, nada, no habia nada que les hiciera sospechar.
La amiga de la victima, tela con lo que le dijo... Es como para contactarla y pedirle explicaciones. Asi no se avisa a un amigo, ni a nadie, de nada.
 

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