Resalto esta parte de tu post por no estar de acuerdo con ella.
Al trono de Francia, en el hipotético caso de reinstaurarse, tiene todo el derecho del mundo. Aquí se explica muy bien:
El legitimismo nació en
1830 como respaldo al destronado
Carlos X y en contra de la
Monarquía de Julio. Cuando Carlos X falleció en
1836, su hijo
Luis XIX asumió la titularidad de la Casa Real Francesa, que en
1844 pasó a
Enrique V, también conocido por su título de
conde de Chambord.
Con la muerte sin hijos de Enrique V, último descendiente en línea masculina de
Luis, duque de Borgoña —nieto de
Luis XIV y padre de
Luis XV—, la única opción fue recurrir a la descendencia del hermano menor de este,
Felipe V de España. Así, los legitimistas franceses reconocieron como pretendiente al trono de Francia a
Juan de Borbón y Braganza, hijo del pretendiente carlista
Carlos María Isidro de Borbón y primogénito de los descendientes de Felipe V.
En
1936 murió sin descendencia el último de los carlistas,
Alfonso Carlos de Borbón, con lo que se extinguía definitivamente la rama masculina del infante don Carlos. Los derechos al trono francés recayeron entonces en la descendencia del hermano menor de Carlos María Isidro,
Francisco de Paula. Su hijo
Francisco de Asís casó con
Isabel II y fue padre de
Alfonso XII, cuyo hijo —el destronado
Alfonso XIII— fue considerado por la vasta mayoría de los legitimistas franceses como rey titular de Francia.
Al año siguiente falleció
Alfonso de Borbón y Battenberg, hijo mayor y heredero de Alfonso XIII, y sus derechos recayeron en el segundo hijo del rey,
Jaime. A la muerte de Alfonso XIII en
1941, Jaime se convirtió en pretendiente al trono como Enrique VI de Francia. De él desciende la actual línea legitimista francesa, representada por su nieto
Luis Alfonso de Borbón.
La línea Orleanista, se instaura en Francia con la Monarquia de Julio, y sus derechos dinásticos son posteriores y muy discutibles frente a los legitimistas que recaen en Luis Alfonso de Borbon.