Parece que están saliendo más...
El partido abre una investigación tras la denuncia anónima: «Yo estaba muy perjudicada y en el ascensor me empezó a sobar en plan agresivo»
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Qué gracia, ponen las iniciales pero dicen el cargo exacto que ocupa... Seleccionas el texto, pinchas "buscar (texto) en Google" y enseguida te sale
José Enrique Fernández González.
Casualmente Público acaba de cepillarse este artículo de su web:
Dios Bendiga a archive.org...
Miradas Violetas quiere poner punto final a la invisibilización de las mujeres
Rozalén cerrará una gala emotiva en la que se homenajeará a quince mujeres «talentosas y excepcionales».
Por
Xuan García Vijande
24 febrero 2024
Noemí Rodríguez y Nako, de Miradas Violetas. | Foto: Alisa Guerrero
Todo empezó hace cinco años, cuando la ONG
Más Paz se presentó a una convocatoria pública con el proyecto
Miradas Violetas y el objetivo de visibilizar el trabajo de mujeres relevantes en el mundo. En esa nómina estaban
Malala,
Dolores Ibárruri o
Frida Kahlo. Mujeres a las que la entidad sin ánimo de lucro paseaba en una exposición itinerante por distintos centros educativos, especialmente en zonas rurales. Su éxito llevó a sus organizadoras a mantener el proyecto, aunque con una nota distintiva: «Se nos ocurrió contar qué hacían las mujeres asturianas en distintos ámbitos», dice
Noemí Rodríguez, secretaria de Más Paz.
Desde la ONG se pusieron en contacto con
José Enrique «Nako» Fernández, por su trabajo y su «conocimiento del tejido asociativo local». Ambos son conscientes de lo chocante que puede resultar que sea un hombre el que coordine un proyecto que habla de mujeres. «Es un reto personal. Puede generar una reacción adversa que sea del s*x* contrario». El propio Nako es un ejemplo de un aumento en el número de hombres «concienciados con el feminismo», según reconoce Noemí Rodríguez.
Noemí Rodríguez. | Foto: Alisa Guerrero
Cada año, un grupo de mujeres asturianas es elegido para protagonizar
una exposición y talleres «a la carta», adaptados a las necesidades de cada centro. Estas actividades tratan temas tan diversos como la cosificación de las mujeres en los medios de comunicación y reflexionan sobre por qué «solo 22 mujeres» lideran países. «Al final, nuestro presidente es un hombre, el rector es un hombre —se queja Rodríguez—. El movimiento feminista es muy potente, pero todavía queda mucho trabajo por hacer».
El proyecto Miradas Violetas alcanza ahora
su segunda edición desde que apostaron por homenajear el trabajo de mujeres asturianas. Han sido dos años granjeando éxitos y aprendiendo para encarar el que supone, según Fernández, «la consolidación del proyecto». En esta ocasión, las quince elegidas se agrupan en trece categorías. Aunque la mayoría son individuales, dos van en pareja: la categoría de Economía y Emprendimiento, que recogerán dos integrantes de la empresa
Panduru; y la de Acción Política e Institucional, para dos mujeres que encabezaron la misma consejería.
Melania Álvarez y
Laura Rodríguez, ambas exconsejeras de Derechos Sociales y Bienestar.
Todas ellas tienen en común su «talento y excepcionalidad» y ser la viva demostración de que las mujeres pueden alcanzar grandes logros. Con este proyecto, Más Paz visibiliza «el papel que tienen las mujeres asturianas y cómo están contribuyendo a hacer de nuestra tierra un lugar más justo, sostenible y equitativo desde distintos ámbitos». Para ello, conscientes de que algunos perfiles como el de la científica
Adonina Tardón, por ejemplo, no tienen la misma proyección mediática que la Kahlo, las propias homenajeadas acompañan a la ONG en la presentación de las exposiciones. «Ellas son el proyecto», nos dice su coordinador.
José Enrique Fernández, Nako. | Foto: Alisa Guerrero
Ese «talento» del que habla Fernández no entiende de edad. La apuesta intergeneracional de Más Paz se traduce en algo tangible. Este año, la más joven de la lista tiene tan solo 25 años. Se trata de
Marta González Piquero, la lenense que se acaba de llevar la Inercontinental de
hockey sobre patines.
La exposición se revela como un éxito. «Los teléfonos de Más Paz no han dejado de sonar pidiéndonosla», comenta Noemí Rodríguez, aunque también lanzan una advertencia: «El feminismo no es un pin que ponerse el 8M», y piden una reivindicación permanente. «La lucha por la equidad y la igualdad de género debe ser transversal», reflexionan ambos.
Otro de los hitos, puede que el más evidente, es la gala que se celebrará este miércoles,
28 de febrero, en el
Teatro Filarmónica, y en el que todas las homenajeadas subirán al escenario a recoger su merecidísimo reconocimiento. Será un evento con sorpresas, emotivo, y en el que participará la cantante
Rozalén. También destacan que será una gala inclusiva. La organización hace esfuerzos conscientes porque las personas con discapacidad con las que trabajan se sientan parte de un acto.
Noemí Rodríguez y Nako, de Miradas Violetas. | Foto: Alisa Guerrero
Quienes deseen saber más sobre estas quince mujeres y su trabajo, pero no puedan acudir a la gala, podrán ver en internet las entrevistas conducidas por Fernández a cada una de ellas. El audiovisual es otra de las ramas fundamentales de este proyecto, que no solo busca el momento, sino la perdurabilidad de aquellas a las que homenajean. Fernández pone el ejemplo de
Anita Sirgo, cuya muerte lamentamos este mismo año. El vídeo que ella protagoniza y que, según relata Fernández, acabó siendo una disertación documentalista de su vida más que una entrevista al uso, sirvió para el póstumo reconocimiento de una mujer que llevaba en su mirada el reflejo de la historia de Asturies.
El miércoles, 28 de febrero, culminará la cara más pública de un proyecto con vocación de permanencia, y que está patrocinado por el Principado de Asturias, los ayuntamientos de Oviedo y Gijón y la Universidad de Oviedo. Las entradas pueden ser retiradas de forma gratuita.
Resalto lo de
Desde la ONG se pusieron en contacto con José Enrique «Nako» Fernández, por su trabajo y su «conocimiento del tejido asociativo local». Ambos son conscientes de lo chocante que puede resultar que sea un hombre el que coordine un proyecto que habla de mujeres. «Es un reto personal. Puede generar una reacción adversa que sea del s*x* contrario». El propio Nako es un ejemplo de un aumento en el número de hombres «concienciados con el feminismo», según reconoce Noemí Rodríguez.
¡Alerta aliade!




