Hombre, Fred y Mary se compraron la casa en Suiza y nadie de enteró ni pidieron el correspondiente permiso al gobierno danés ni pagaron los correspondientes impuestos daneses y siempre se supuso que era una casa que alquilaban para su temporada de vacaciones familiares.
Hasta que, en 2020, a Mary y cuando los hijos estuvieron estudiando en Suiza, se le escapó contar a los periodistas que no era de alquiler y sí de su propiedad
Y desde hacía diez años.
Y además, ya luego se supo que también obtenian ingresos por esa casa porque la alquilaban por unos 9.000 euros a la semana, durante esos diez años, cuando no la usaban.
Bueno, un descuido contable lo tiene cualquiera...
Pagaron los impuestos pendientes y, con promesa de no volver a alquilar su casa en Suiza, todo se arregló.
Quién tiene y dispone, de lo que se denominó "ahorros personales",de esos 2,3 millones de euros para comprar una casa en Suiza y nadie se entera ni pregunta ni sale esa compra por ningún sitio, no le falta para comprar un anillo o unos pendientes o tres escopetas nuevas.