No, y sí las "joyas de pasar" son las que siguen, según se puede leer en el testamento de la propia Victoria Eugenia en el siguientre extracto:
“Las alhajas que recibí en usufructo del Rey Don Alfonso XIII y de la misma Infanta Isabel, que son:
- Una diadema de brillantes con tres flores de lis
- El collar de chatones más grande
- El collar con treinta y siete perlas grandes
- Un broche de brillantes del cual cuelga una perla en forma de pera llamada “La Peregrina”
- Un par de pendientes con un brillante grueso y brillantes alrededor
- Dos pulseras iguales de brillantes
- Cuatro hilos de perlas grandes
- Un broche con perla grande gris pálido rodeada de brillantes y del cual cuelga una perla en forma de pera.
Desearía, si es posible, se adjudicasen a mi hijo Don Juan, rogando a éste que las transmita a mi nieto Don Juan Carlos. El resto de mis alhajas, que se repartan entre mis dos hijas”.
Como puedes ver, aquí no aparece por ninguna parte la "Tiara Rusa".
Cuando el deseo de Victoria Eugenia se cumplió y las "joyas de pasar" llegaron a manos de Don Juan, este cedió su uso a su esposa y amplió la colección con otras joyas, sobre todo tiaras, pero entre ellas tampoco se encontraba la Tiara Rusa, que a la muerte de María de las Mercedes (Madre del Rey Juan Carlos) esta legó a sus tres hijos, llegando entonces a un acuerdo entre el Rey JC y sus hermanas, para que JC se quedara con la Tiara.
Durante toda la vida de María de las Mercedes, Doña Sofía la lució en alguna ocasión (Siempre como préstamo de su suegra) pero quien la lució en muchísimas ocasiones fue Doña Pi, empezando por el día de su boda (También como préstamo de su madre) y hasta Simoneta, hija de Doña Pi, a quien su abuela se la prestó para su boda.