Era un chalecito del principios del siglo pasado. Pero si, una misa en una casa. A mi me saltaron las alarmas todas. Además, que les cambió la cara y cambió el tono de la reunión. Y no, no se sentía la "alegría del amor de Dios".
Me he quedado aquí sin acabar de leer todos los comentarios.
Allá por principios de los 90 llegó una profe un tanto rarita a mi instituto, daba Filosofía y venía como sustituta del profesor titular.
No recuerdo mucho ahora de su apariencia, aparte de un defecto físico que nos contó que era por un accidente, pero sí recuerdo que nos daba mucha coba a las chicas de clase, que siempre tenía algún comentario, alguna cosa al final de clase, cuando te cruzabas por los pasillos y a los chicos los ignoraba totalmente. Era una chavalilla joven, y se notaba que se quería hacer la simpática. Nos contaba que era nueva en la ciudad, que le habían llamado para la plaza y no conocía a nadie aquí, y cosas así. Siempre nos hacía comentarios de quedar a tomar algo fuera del instituto, y pensábamos que la pobre estaba tan sola que se aburría, pero nunca se me ocurrió quedar con ella.
Hasta que un día nos pidió que nos quedáramos al final de clase, a las chicas, solo a las chicas, (éramos pocas, unas 10 o así) y nos "invitó" a su casa el viernes por la tarde a ver "Bailando con lobos" y una que estaba castigada por los restos por haber llegado a casa tarde y un poco perjudicada (vomitando) el finde anterior no tenía mejor plan, a ver una peli con la profe de filosofía (creo que nos dio hasta un papel para nuestros padres por ser menores) no se iban a negar en casa.
Y allá que nos fuimos varias compañeras, quedamos con la profe en un bar, tomamos algo y vamos a su "casa".
Nos lleva a un piso céntrico en el que salen a recibirnos unas chicas de uniforme de un colegio privado, nosotras éramos de un centro público, nos llevan a una sala gigantesca, todas muy amables dándonos la bienvenida a su "casa", había una mesa con algo de picoteo y bebida, y sillas y cojines por el suelo para sentarnos. No sé pero seríamos cerca de 20 chicas allí. Ponen la película, y a los 5 minutos, entra un hombre nos suelta un rollo y nos llevan a otra sala. Nosotras flipando, ¡¡¡era una capilla con su altar y todo, en un piso!!! y nos dicen que vamos a hacer una pequeña misa y rezar.
Nos miramos mis compis y yo, nos levantamos y dijimos que nos íbamos. La profe salió detrás de nosotras y os podéis imaginar, que no nos fuéramos, que tal y cual. Allí tuvimos una medio bronca porque nos había engañado y no era lo que nos había contado.
Como adivinaréis era un club del Opus y, luego mirando en el portal, tenía su chapa con la identificación.
Lo que se pudieron reír y flipar nuestras amigas y los chicos de la clase.
Ahora me lo pienso y no sé cómo no la denunciamos en el instituto, que igual alguien lo hizo porque después de navidad ya no volvió más y cambiaron de sustituto. Yo creo que no dije nada en casa porque aproveché y me fui por ahí, porque alguna vez ya mayor que lo he comentado en casa, mis padres decían que no sabían nada, que por qué no les había contado nada para ir a hablar con el director del instituto.