Era un aliade de profesión artística (no famoso pero superpopular en mi ciudad) que se aprovechaba de su estatus para engatusar a menores. Resultaba ser un depredador sexual acusado de mantener relaciones con menores, filmarlas sin su consentimiento y difundir los vídeos a sus colegas, estoy supersegura que el primer aliade que nombro habrá visto algunos de esos vídeos y que es cómplice de lo que hacía su amigo. Cuando salió la noticia sus amigas feministas bastante activas en el colectivo flipaban y a la vez como que lo sabían en el fondo porque más de una se enrolló con él en su día siendo menor, pero hace 10 años no se veía tan mal como ahora.