Es que hasta es macabro...
No conozco a nadie en su sano juicio que piense algo así.
Uno acepta su final, con mucha pena y dolor por irse, porque nadie quiere irse, pero cualquier cosa que se salga de la realidad, es macabro, siniestro y malévolo.
La vida es así, con todos sus dolores, pero también su inmensa belleza. Hay que respetarla y amarla.
Ella no tiene ningún respeto por la naturaleza, sólo quiere controlarla a su antojo para satisfacer sus deseos no realizados, como haber podido formar una familia con un hombre que la quisiera, y no su hijo como sustituto de un marido.
Está muy muy tocada.