¿Tenía Asunta posibilidad de defenderse?: Ninguna. Es más, por eso el fallo incorpora la "alevosía" en este caso. "Se trata de una agresión contra una niña de 12 años y cuando la misma estaba sedada", argumenta. "Estaba desvalida y gravemente intoxicada":
Credibilidad de los testigos
¿Mienten los testigos?: La sentencia da por buenos todos los testimonios escuchados durante el juicio y valorados por el jurado popular para llegar a su veredicto de culpabilidad. En especial, los testimonios de las profesoras de música de Asunta, que la detectaron "drogada" y "descoordinada" en varias ocasiones y a lo que los padres alegaban siempre la medicación para la alergia.
¿Hay algún testigo clave?: Sí. Hay dos personas cuya declaración ha pesado específicamente. Se trata de la madrina de Asunta y de la empleada de hogar de la familia. La sentencia recoge que ambas "han manifestado que la niña tenía muy buena salud y que en las época que había estado con ellas durante los meses de agosto y septiembre de 2013 había estado perfectamente, no había tomado ningún antihistamínico y los padres no habían comentado nada acerca de problemas de salud". Además, el juez llama la atención sobre un dato importante: "los distintos testigos refieren lo mismo y, además, entre ellos no tienen relación".
También es clave le testimonio de la joven que compraba unas zapatillas cuando vio a Alfonso con Asunta en la calle. La sentencia considera probado que esperaban a la madre para desplazarse juntos a la casa de Teo, donde iban a matar a la pequeña. Es más, el juez asegura que "don Alfonso miente cuando dice que estuvo en su casa toda la tarde". Además, las imágenes del coche con el que llegaron a Teo "no descartan" que hubiese algún ocupante en el asiento trasero. Alfonso siempre ha negado que él estuviese en la casa donde murió la niña. La sentencia confirma que sí estuvo y que, además, participó activamente en su muerte.
¿Cuándo enferma Asunta?: El fallo judicial determina que es siempre cuando la menor "estaba bajo el cuidado de sus padres" y que "durante los periodos prolongados que estuvo con su madrina gozó de una salud magnífica".
¿La llevaron sus padres al hospital ante los supuestos problemas médicos?: "No solo no la llevaron sino que, cuando se repiten los síntomas, tampoco reaccionan", evidencia la sentencia. "Estos hechos, lo que ponen de manifiesto es que fueron los acusados quienes, de común acuerdo, suministraron a su hija el lorazepam y que ambos eran conscientes de los efectos que el mismo producía a la menor. Por eso, concluye el magistrado, jamás iban al hospital.
La teoría de un tercer asesino
¿Murió Asunta a manos de otra persona?: El fallo judicial tumba esta teoría mantenida por las defensas. "El hecho de que la menor haya estado consumiendo de forma repetitiva lorazepam desde tres meses antes y hasta el día de su muerte descarta la hipótesis de que el hecho delictivo fuera cometido por un tercero".