Gente pesada

Me ha recordado a un familiar que tengo, que hace unos años era igual. De llamar y estar 1h hablando solo.
En alguna ocasión me pillo que estaba con el proyecto de fin de carrera y justo en ese momento estaba con mi compañera trabajando en el. Pues le decía que me estaban esperando para continuar y le daba igual.
Al final dejé de coger el teléfono
Te entiendo, es que es exactamente igual. Al final por parte de ell@s es egoísmo y pues una aguanta hasta un punto.
 
He pensado en abrir un psiquiátrico, ya tengo varios clientes, es como una maldición en la que doy fácil con locos.

Sufro a un plasta obseso loco desde el 2011. En ese año lo conocí en una convivencia de las distintas sedes de la empresa que fue mi primer trabajo. Un tipo que es la representación del gordo comedoritos de FC, de un pueblo a más de una hora de la capital, intercambió conmigo algunas frases el último día, no más. Me agrega al Tuenti por las fotos etiquetadas. Una madrugada me empezó a hablar por privado cuando jamás hable con él por ahí contándome movidas rarísimas sin venir a cuento echando pestes de sus compañeros, que tenía una ex que era el demonio y por último molestándose porque no le respondía a unas 5 de la mañana. A ver, que a las 5 de la mañana obviamente estaba durmiendo, con el ordenador apagado y no lo conozco de nada. Le respondo al día siguiente le dije que tratara de solucionar sus problemas, que no podía hacer nada por él y le desee suerte.

Lo que ya me di cuenta de que estaba chiflado fue sólo dos días más tarde. Decía que sus compañeros, ex, madre y todo Dios que lo conocía vivían haciéndole daño, que iba a tomar un bus a la capital para verme que me necesitaba ¿Eh? ¿Una desconocida? y quería "refugiarse" de ellos. No le hice ningún caso, ni respondí, a mi bola. Me escribió por la noche diciendo que lo había dejado tirado, que habíamos quedado (mentira) y que se había intentado su***dar hace rato, que se había echo daño por tomarse nosecuántas pastillas por mi culpa (algo que no creo que hiciese) por no ayudarle. Lo bloquee del Tuenti de inmediato.

Al año siguiente coincidí en otro encuentro. Recién llegado me ve, se me pega desesperado y otra vez hablándome mal de sus compañeros, la ex, la madre y sus amigos. No con esas se intentó instalar por la fuerza en mi habitación del hotel, tuvimos que pedir ayuda mi compañera que dormía en mi cuarto y yo a la organización. Le estuve huyendo todo el fin de semana. Después de esas jornadas me trató de agregar por Facebook y no es que no lo aceptase, es que bloquee el perfil antes de que me hablase.

Y en la convivencia que se hizo un año más tarde fue terrible. Me tocó en la habitación una tipa de su pueblo, la última en contratar de su plantilla que aún no lo conocía bien y era su amiga. Lo metió en mi habitación sin mi permiso dónde él decía que ahí iba a comer, ducharse y dormir aunque fuese en la alfombra porque nos necesitaba y el compañero que le tocó en la habitación le daba miedo (era al revés). Entre eso y que ya empezó con la cantinela de que el universo no tiene nada mejor que hacer que crear un complot en su contra. Empezó a darme gracias como si yo hubiese salvado su vida cuando le llevo haciendo toda clase de desplantes desde hace años. Ni convivencia ni convivencio, puse una excusa, recogí mis cosas y me piré a mi casa (el hotel estaba en un pueblo cercano) cuando sólo llevaba allí 2 horas. Sus compañeros sabian que me había ido por su culpa y me advirtieron que era un tipo con posibles problemas mentales, que les daba miedo y que la empresa le iba a dar la patada en breve (y así fue afortunadamente).

Dos días más tarde de acabar esa convivencia se hizo de mi Whatsapp (no sé quién se lo daría o a saber si lo obtuvo en la base de datos del trabajo) y empezó a contarme sus mierdas apocalípticas una madrugada teniendo mi móvil apagado. Ni respondí, le bloqueé. Me empezó a hablar por un Facebook secundario diciendo que le había decepcionado, que por qué lo había bloqueado, que yo era su luz, su esperanza. Lo bloquee otra vez.

Estuve como que 3 años sin saber de él. Un día entre semana, pasada la una de la madrugada me empezó a llamar al móvil. Le respondió mi entonces pareja y le dijo que era mi novio, que no eran horas para llamar y que yo no podía hablar con él. El loco colgó de inmediato y yo bloquee su número.

Eso último pasó en el 2017 y hasta hace unos 10 días que ha reaparecido. Me ha localizado en el Linkedin, red social de la cual no soy activa y me ha pedido que lo agregue. Le rechacé la petición. Pues desde entonces no hay día que no me venga notificación de que ha visitado mi perfil. Bloqueo de nuevo.

¿Cuándo me voy a librar de él? No lo soporto, no quiero saber nada de él, está loco, me busca y me rebusca noooooooo.
Yo le denunciaba prima, no es muy normal después de tantísimos años, y lo peor sin haber tenido nunca relación de ningún tipo, simplemente la mala suerte de coincidir con él unos días por motivos laborales. A mi sólo de leerte ya me ha dado miedo, es que no sólo es el hecho de que no te deje de contactar es que el tío a saber las horas que echa en Internet intentando averiguar de ti y localizandote. Es que puede que hoy no tenga medios para ir donde estás, pero esta gente fiate que están tan mal de la cabeza, que un día le pega la veletada y a saber como acaba la cosa......
 
He pensado en abrir un psiquiátrico, ya tengo varios clientes, es como una maldición en la que doy fácil con locos.

Sufro a un plasta obseso loco desde el 2011. En ese año lo conocí en una convivencia de las distintas sedes de la empresa que fue mi primer trabajo. Un tipo que es la representación del gordo comedoritos de FC, de un pueblo a más de una hora de la capital, intercambió conmigo algunas frases el último día, no más. Me agrega al Tuenti por las fotos etiquetadas. Una madrugada me empezó a hablar por privado cuando jamás hable con él por ahí contándome movidas rarísimas sin venir a cuento echando pestes de sus compañeros, que tenía una ex que era el demonio y por último molestándose porque no le respondía a unas 5 de la mañana. A ver, que a las 5 de la mañana obviamente estaba durmiendo, con el ordenador apagado y no lo conozco de nada. Le respondo al día siguiente le dije que tratara de solucionar sus problemas, que no podía hacer nada por él y le desee suerte.

Lo que ya me di cuenta de que estaba chiflado fue sólo dos días más tarde. Decía que sus compañeros, ex, madre y todo Dios que lo conocía vivían haciéndole daño, que iba a tomar un bus a la capital para verme que me necesitaba ¿Eh? ¿Una desconocida? y quería "refugiarse" de ellos. No le hice ningún caso, ni respondí, a mi bola. Me escribió por la noche diciendo que lo había dejado tirado, que habíamos quedado (mentira) y que se había intentado su***dar hace rato, que se había echo daño por tomarse nosecuántas pastillas por mi culpa (algo que no creo que hiciese) por no ayudarle. Lo bloquee del Tuenti de inmediato.

Al año siguiente coincidí en otro encuentro. Recién llegado me ve, se me pega desesperado y otra vez hablándome mal de sus compañeros, la ex, la madre y sus amigos. No con esas se intentó instalar por la fuerza en mi habitación del hotel, tuvimos que pedir ayuda mi compañera que dormía en mi cuarto y yo a la organización. Le estuve huyendo todo el fin de semana. Después de esas jornadas me trató de agregar por Facebook y no es que no lo aceptase, es que bloquee el perfil antes de que me hablase.

Y en la convivencia que se hizo un año más tarde fue terrible. Me tocó en la habitación una tipa de su pueblo, la última en contratar de su plantilla que aún no lo conocía bien y era su amiga. Lo metió en mi habitación sin mi permiso dónde él decía que ahí iba a comer, ducharse y dormir aunque fuese en la alfombra porque nos necesitaba y el compañero que le tocó en la habitación le daba miedo (era al revés). Entre eso y que ya empezó con la cantinela de que el universo no tiene nada mejor que hacer que crear un complot en su contra. Empezó a darme gracias como si yo hubiese salvado su vida cuando le llevo haciendo toda clase de desplantes desde hace años. Ni convivencia ni convivencio, puse una excusa, recogí mis cosas y me piré a mi casa (el hotel estaba en un pueblo cercano) cuando sólo llevaba allí 2 horas. Sus compañeros sabian que me había ido por su culpa y me advirtieron que era un tipo con posibles problemas mentales, que les daba miedo y que la empresa le iba a dar la patada en breve (y así fue afortunadamente).

Dos días más tarde de acabar esa convivencia se hizo de mi Whatsapp (no sé quién se lo daría o a saber si lo obtuvo en la base de datos del trabajo) y empezó a contarme sus mierdas apocalípticas una madrugada teniendo mi móvil apagado. Ni respondí, le bloqueé. Me empezó a hablar por un Facebook secundario diciendo que le había decepcionado, que por qué lo había bloqueado, que yo era su luz, su esperanza. Lo bloquee otra vez.

Estuve como que 3 años sin saber de él. Un día entre semana, pasada la una de la madrugada me empezó a llamar al móvil. Le respondió mi entonces pareja y le dijo que era mi novio, que no eran horas para llamar y que yo no podía hablar con él. El loco colgó de inmediato y yo bloquee su número.

Eso último pasó en el 2017 y hasta hace unos 10 días que ha reaparecido. Me ha localizado en el Linkedin, red social de la cual no soy activa y me ha pedido que lo agregue. Le rechacé la petición. Pues desde entonces no hay día que no me venga notificación de que ha visitado mi perfil. Bloqueo de nuevo.

¿Cuándo me voy a librar de él? No lo soporto, no quiero saber nada de él, está loco, me busca y me rebusca noooooooo.


Jo-der!! Que miedo, tú historia al lado de la serie " Mi Reno de Peluche" es igual o más, pon freno a eso como sea.
 
A mí me agobió especialmente una examiga que afortunadamente se fue a otra ciudad y no nos hemos vuelto a ver.

Creo que le gustaba mi marido, porque estaba todo el rato diciendo que vaya suerte tenía yo, que mi marido era muy guapo, muy inteligente, y el suyo era un poquito tonto y menos guapo (tal cual lo decía). Dejé de tener relación con ella, pero un tiempo después se separó del marido, me dio pena y retomamos la relación, y creo que se le empezó a ir la cabeza.

Por aquel entonces, yo estaba embarazada, y cada vez que me veía por la calle se agachaba y le hablaba a la barriga ("¡Hola, pequeño! Soy la tita Tal" - se adjudicaba lo de "tita" sin que nadie le hubiese dado esa confianza). A veces me llamaba por teléfono y me decía que pusiese el teléfono en mi barriga, que quería hablar con "SU sobrino" (yo no lo hacía, me daba vergüenza ajena). Dejé de cogerle el teléfono tanto, ya sólo se lo cogía muy de vez en cuando. Solía encontrar cada día cuando llegaba de trabajar o de la calle varias llamadas perdidas suyas al móvil y varias al fijo. Llegué a contar 17 una noche. Luego me conectaba al facebook y tenía varios privados suyos preguntándome qué me pasaba, si ya no quería hablar con ella, que como no le respondiese yo, que era la única amiga que le quedaba, se iba a s*icidar. Tonta de mí, que acababa respondiendo. Ella solía decirme que, como no tenía trabajo, vendría a mi casa para cuidarme y cuidar de mi bebé a cambio de techo y comida, lo cual me echaba para atrás y me causaba rechazo y rabia, porque yo no quería ni necesitaba ese tipo de ayuda.

Lo peor fue cuando nació mi hijo. Se pasó varios días intentando contactarme al móvil, al fijo y al móvil de mi marido y de mis hermanos. Como ya estaban preaviso, no se lo cogían. Finalmente, a los varios días, un montón de llamadas y dos o tres amenazas de s*icidio, le escribí por whatsapp y le envié una foto de mi bebé. No pasaron ni cinco minutos, que me mandó ella una foto de su ordenador de la universidad, que había puesto a mi hijo de fondo de pantalla. No pude más y la bloqueé de whatsapp.

Semanas después me conecté a facebook y vi que tenía varios mensajes de ella, y en uno me decía que estaba muy contenta porque sus compañeros de clase le habían preguntado si el bebé era suyo, y que ella había dicho que sí, que era SU sobrino y que estaba deseando venir a mi casa para cogerle y llevárselo a pasear para que yo pudiera descansar. Ya lo más creepy de todo fue que me dijo que yo podía aprovechar para dormir mientras ella se llevaba de paseo al niño y a mi marido.

La bloqueé de todo y pedí a mi marido y a mis hermanos que la bloqueasen también. Poco después supe por terceros que se había ido a la otra punta del país por trabajo y no la he vuelto a ver.
 
A mí me agobió especialmente una examiga que afortunadamente se fue a otra ciudad y no nos hemos vuelto a ver.

Creo que le gustaba mi marido, porque estaba todo el rato diciendo que vaya suerte tenía yo, que mi marido era muy guapo, muy inteligente, y el suyo era un poquito tonto y menos guapo (tal cual lo decía). Dejé de tener relación con ella, pero un tiempo después se separó del marido, me dio pena y retomamos la relación, y creo que se le empezó a ir la cabeza.

Por aquel entonces, yo estaba embarazada, y cada vez que me veía por la calle se agachaba y le hablaba a la barriga ("¡Hola, pequeño! Soy la tita Tal" - se adjudicaba lo de "tita" sin que nadie le hubiese dado esa confianza). A veces me llamaba por teléfono y me decía que pusiese el teléfono en mi barriga, que quería hablar con "SU sobrino" (yo no lo hacía, me daba vergüenza ajena). Dejé de cogerle el teléfono tanto, ya sólo se lo cogía muy de vez en cuando. Solía encontrar cada día cuando llegaba de trabajar o de la calle varias llamadas perdidas suyas al móvil y varias al fijo. Llegué a contar 17 una noche. Luego me conectaba al facebook y tenía varios privados suyos preguntándome qué me pasaba, si ya no quería hablar con ella, que como no le respondiese yo, que era la única amiga que le quedaba, se iba a s*icidar. Tonta de mí, que acababa respondiendo. Ella solía decirme que, como no tenía trabajo, vendría a mi casa para cuidarme y cuidar de mi bebé a cambio de techo y comida, lo cual me echaba para atrás y me causaba rechazo y rabia, porque yo no quería ni necesitaba ese tipo de ayuda.

Lo peor fue cuando nació mi hijo. Se pasó varios días intentando contactarme al móvil, al fijo y al móvil de mi marido y de mis hermanos. Como ya estaban preaviso, no se lo cogían. Finalmente, a los varios días, un montón de llamadas y dos o tres amenazas de s*icidio, le escribí por whatsapp y le envié una foto de mi bebé. No pasaron ni cinco minutos, que me mandó ella una foto de su ordenador de la universidad, que había puesto a mi hijo de fondo de pantalla. No pude más y la bloqueé de whatsapp.

Semanas después me conecté a facebook y vi que tenía varios mensajes de ella, y en uno me decía que estaba muy contenta porque sus compañeros de clase le habían preguntado si el bebé era suyo, y que ella había dicho que sí, que era SU sobrino y que estaba deseando venir a mi casa para cogerle y llevárselo a pasear para que yo pudiera descansar. Ya lo más creepy de todo fue que me dijo que yo podía aprovechar para dormir mientras ella se llevaba de paseo al niño y a mi marido.

La bloqueé de todo y pedí a mi marido y a mis hermanos que la bloqueasen también. Poco después supe por terceros que se había ido a la otra punta del país por trabajo y no la he vuelto a ver.
Ostras prima, de menuda loca te libraste, se me han puesto los pelos de punta leyéndote. 😨
 
A mí me agobió especialmente una examiga que afortunadamente se fue a otra ciudad y no nos hemos vuelto a ver.

Creo que le gustaba mi marido, porque estaba todo el rato diciendo que vaya suerte tenía yo, que mi marido era muy guapo, muy inteligente, y el suyo era un poquito tonto y menos guapo (tal cual lo decía). Dejé de tener relación con ella, pero un tiempo después se separó del marido, me dio pena y retomamos la relación, y creo que se le empezó a ir la cabeza.

Por aquel entonces, yo estaba embarazada, y cada vez que me veía por la calle se agachaba y le hablaba a la barriga ("¡Hola, pequeño! Soy la tita Tal" - se adjudicaba lo de "tita" sin que nadie le hubiese dado esa confianza). A veces me llamaba por teléfono y me decía que pusiese el teléfono en mi barriga, que quería hablar con "SU sobrino" (yo no lo hacía, me daba vergüenza ajena). Dejé de cogerle el teléfono tanto, ya sólo se lo cogía muy de vez en cuando. Solía encontrar cada día cuando llegaba de trabajar o de la calle varias llamadas perdidas suyas al móvil y varias al fijo. Llegué a contar 17 una noche. Luego me conectaba al facebook y tenía varios privados suyos preguntándome qué me pasaba, si ya no quería hablar con ella, que como no le respondiese yo, que era la única amiga que le quedaba, se iba a s*icidar. Tonta de mí, que acababa respondiendo. Ella solía decirme que, como no tenía trabajo, vendría a mi casa para cuidarme y cuidar de mi bebé a cambio de techo y comida, lo cual me echaba para atrás y me causaba rechazo y rabia, porque yo no quería ni necesitaba ese tipo de ayuda.

Lo peor fue cuando nació mi hijo. Se pasó varios días intentando contactarme al móvil, al fijo y al móvil de mi marido y de mis hermanos. Como ya estaban preaviso, no se lo cogían. Finalmente, a los varios días, un montón de llamadas y dos o tres amenazas de s*icidio, le escribí por whatsapp y le envié una foto de mi bebé. No pasaron ni cinco minutos, que me mandó ella una foto de su ordenador de la universidad, que había puesto a mi hijo de fondo de pantalla. No pude más y la bloqueé de whatsapp.

Semanas después me conecté a facebook y vi que tenía varios mensajes de ella, y en uno me decía que estaba muy contenta porque sus compañeros de clase le habían preguntado si el bebé era suyo, y que ella había dicho que sí, que era SU sobrino y que estaba deseando venir a mi casa para cogerle y llevárselo a pasear para que yo pudiera descansar. Ya lo más creepy de todo fue que me dijo que yo podía aprovechar para dormir mientras ella se llevaba de paseo al niño y a mi marido.

La bloqueé de todo y pedí a mi marido y a mis hermanos que la bloqueasen también. Poco después supe por terceros que se había ido a la otra punta del país por trabajo y no la he vuelto a ver.


Me ha dado hasta miedo al leerlo.
 
El otro día me puse cortante y bastante cabreada con un vecino, al que conozco desde hace años y se que me tiene aprecio, pero es que no aguanto ya a la gente pesada, me supera. No soporto que siempre digan lo mismo, que repitan lo mismo y que encima acaparen para contar lo mismo, es muy muy cansino el bucle. Llevo días que después de hablar con él me duele la cabeza.



Me envía tropecientos videos/GIFs/imágenes al día, todas reenviadas que le han ido llegando a él, vamos, que es algo impersonal, me envía lo que le llega y son como cinco mensajes diarios, todos los dias hasta los nocturnos. Se lo hace a más gente del barrio, si no se reacciona a ellos, ya está sospechoso de que no le hablan o algo pasa.

Lo peor no es eso, lo peor es cuando te cuenta lo mismo mil veces, pero que yo creo que ya no se da cuenta de que te lo ha contado, y siempre que salga el tema lo volverá a contar olvidándose de que ya te lo ha repetido tropecientas veces. La saturación es ya tremenda, y lo repite con las mismas palabras exactas que la última vez que lo contó. A mí me duele la cabeza en serio cuando pasa esto.
En serio, hay momentos de dolor de cabeza, porque es siempre lo mismo. Por supuesto es para hablar de él o de cosas que le han pasado, y me he dado cuenta que cuando se hablan de otras cosas, cambia el tema para que se desvíe la conversación a él o mira para el otro lado.

Hace un mes me lo encontré por la calle cuando llevaba días sin verle, pues no me dejó hablar en ningún momento, todo él, él, él, siempre me cortaba, es que fue alucinante la forma en la que lo hacía, era hablar yo y cortarme para hablar él y encima, contar algo que ya habia contado en otras ocasiones. Me pareció una falta de respeto tremenda.
Como dato remarco que tiene un gran interés en llamar la atención y en ser reconocido, le gusta mucho tener "fama local" y ser conocodo etre vecinos y semejantes.


Pues el fin de semana pasado que le vi, me volvió a importunar hablándome en un momento en el que yo hablaba con otra persona, y mira que le dije "espera un momento que estoy hablando", y todo para contarme algo que efectivamente, tenía que ver con él mismo, una gilipollez sin importancia que de verdad no importaba a nadie, y para eso me cortó.
Qué mal me sentó, es que no respetó nada con tal de llamar un poco la atención.
Pues al rato, se puso a enseñar fotos de su móvil mostrando unas figuras que tiene en su casa, creo que habré visto esas figuras mil veces ya, no solo se las mostraba a una amiga en comun, es que pretendía que yo (otra vez) las volviera a ver, ya no podía más; cogí y como casi me explota la cabeza, le corté abruptamente, a la otra persona que le mostraba las fotos creo que le pareció buena idea, y nos pusimos a hablar entre nosotras; fue bastante radical y hasta yo me sorprendí de mi faltada. A él le sentó mal, pero mira, era eso o acabar con la cabeza 😵
 
A mí me agobió especialmente una examiga que afortunadamente se fue a otra ciudad y no nos hemos vuelto a ver.

Creo que le gustaba mi marido, porque estaba todo el rato diciendo que vaya suerte tenía yo, que mi marido era muy guapo, muy inteligente, y el suyo era un poquito tonto y menos guapo (tal cual lo decía). Dejé de tener relación con ella, pero un tiempo después se separó del marido, me dio pena y retomamos la relación, y creo que se le empezó a ir la cabeza.

Por aquel entonces, yo estaba embarazada, y cada vez que me veía por la calle se agachaba y le hablaba a la barriga ("¡Hola, pequeño! Soy la tita Tal" - se adjudicaba lo de "tita" sin que nadie le hubiese dado esa confianza). A veces me llamaba por teléfono y me decía que pusiese el teléfono en mi barriga, que quería hablar con "SU sobrino" (yo no lo hacía, me daba vergüenza ajena). Dejé de cogerle el teléfono tanto, ya sólo se lo cogía muy de vez en cuando. Solía encontrar cada día cuando llegaba de trabajar o de la calle varias llamadas perdidas suyas al móvil y varias al fijo. Llegué a contar 17 una noche. Luego me conectaba al facebook y tenía varios privados suyos preguntándome qué me pasaba, si ya no quería hablar con ella, que como no le respondiese yo, que era la única amiga que le quedaba, se iba a s*icidar. Tonta de mí, que acababa respondiendo. Ella solía decirme que, como no tenía trabajo, vendría a mi casa para cuidarme y cuidar de mi bebé a cambio de techo y comida, lo cual me echaba para atrás y me causaba rechazo y rabia, porque yo no quería ni necesitaba ese tipo de ayuda.

Lo peor fue cuando nació mi hijo. Se pasó varios días intentando contactarme al móvil, al fijo y al móvil de mi marido y de mis hermanos. Como ya estaban preaviso, no se lo cogían. Finalmente, a los varios días, un montón de llamadas y dos o tres amenazas de s*icidio, le escribí por whatsapp y le envié una foto de mi bebé. No pasaron ni cinco minutos, que me mandó ella una foto de su ordenador de la universidad, que había puesto a mi hijo de fondo de pantalla. No pude más y la bloqueé de whatsapp.

Semanas después me conecté a facebook y vi que tenía varios mensajes de ella, y en uno me decía que estaba muy contenta porque sus compañeros de clase le habían preguntado si el bebé era suyo, y que ella había dicho que sí, que era SU sobrino y que estaba deseando venir a mi casa para cogerle y llevárselo a pasear para que yo pudiera descansar. Ya lo más creepy de todo fue que me dijo que yo podía aprovechar para dormir mientras ella se llevaba de paseo al niño y a mi marido.

La bloqueé de todo y pedí a mi marido y a mis hermanos que la bloqueasen también. Poco después supe por terceros que se había ido a la otra punta del país por trabajo y no la he vuelto a ver.
Esta señora saldrá en un podcast y no para bien.
Espero que no la vuelvas a ver.
 
El otro día me puse cortante y bastante cabreada con un vecino, al que conozco desde hace años y se que me tiene aprecio, pero es que no aguanto ya a la gente pesada, me supera. No soporto que siempre digan lo mismo, que repitan lo mismo y que encima acaparen para contar lo mismo, es muy muy cansino el bucle. Llevo días que después de hablar con él me duele la cabeza.



Me envía tropecientos videos/GIFs/imágenes al día, todas reenviadas que le han ido llegando a él, vamos, que es algo impersonal, me envía lo que le llega y son como cinco mensajes diarios, todos los dias hasta los nocturnos. Se lo hace a más gente del barrio, si no se reacciona a ellos, ya está sospechoso de que no le hablan o algo pasa.

Lo peor no es eso, lo peor es cuando te cuenta lo mismo mil veces, pero que yo creo que ya no se da cuenta de que te lo ha contado, y siempre que salga el tema lo volverá a contar olvidándose de que ya te lo ha repetido tropecientas veces. La saturación es ya tremenda, y lo repite con las mismas palabras exactas que la última vez que lo contó. A mí me duele la cabeza en serio cuando pasa esto.
En serio, hay momentos de dolor de cabeza, porque es siempre lo mismo. Por supuesto es para hablar de él o de cosas que le han pasado, y me he dado cuenta que cuando se hablan de otras cosas, cambia el tema para que se desvíe la conversación a él o mira para el otro lado.

Hace un mes me lo encontré por la calle cuando llevaba días sin verle, pues no me dejó hablar en ningún momento, todo él, él, él, siempre me cortaba, es que fue alucinante la forma en la que lo hacía, era hablar yo y cortarme para hablar él y encima, contar algo que ya habia contado en otras ocasiones. Me pareció una falta de respeto tremenda.
Como dato remarco que tiene un gran interés en llamar la atención y en ser reconocido, le gusta mucho tener "fama local" y ser conocodo etre vecinos y semejantes.


Pues el fin de semana pasado que le vi, me volvió a importunar hablándome en un momento en el que yo hablaba con otra persona, y mira que le dije "espera un momento que estoy hablando", y todo para contarme algo que efectivamente, tenía que ver con él mismo, una gilipollez sin importancia que de verdad no importaba a nadie, y para eso me cortó.
Qué mal me sentó, es que no respetó nada con tal de llamar un poco la atención.
Pues al rato, se puso a enseñar fotos de su móvil mostrando unas figuras que tiene en su casa, creo que habré visto esas figuras mil veces ya, no solo se las mostraba a una amiga en comun, es que pretendía que yo (otra vez) las volviera a ver, ya no podía más; cogí y como casi me explota la cabeza, le corté abruptamente, a la otra persona que le mostraba las fotos creo que le pareció buena idea, y nos pusimos a hablar entre nosotras; fue bastante radical y hasta yo me sorprendí de mi faltada. A él le sentó mal, pero mira, era eso o acabar con la cabeza 😵
Los vecinos pesados, que horror, nosotros tenemos uno que como veamos que nos le vamos a encontrar nos volvemos a meter a casa y esperamos a que se vaya. El señor no tiene mal fondo, pero es un pesado, de estos que no tienen a nadie con quien hablar, así que en cuanto te pilla no te suelta. Tuvimos un problema con él y nuestro peque, nos dio la razón y, a cuenta de que se siente muy culpable, está insufrible, además de esto que ves una hipermega amabilidad superforzada. Nos da mucha pena porque no tiene a nadie, pero es verle y nos amarga el día.
 
Los vecinos pesados, que horror, nosotros tenemos uno que como veamos que nos le vamos a encontrar nos volvemos a meter a casa y esperamos a que se vaya. El señor no tiene mal fondo, pero es un pesado, de estos que no tienen a nadie con quien hablar, así que en cuanto te pilla no te suelta. Tuvimos un problema con él y nuestro peque, nos dio la razón y, a cuenta de que se siente muy culpable, está insufrible, además de esto que ves una hipermega amabilidad superforzada. Nos da mucha pena porque no tiene a nadie, pero es verle y nos amarga el día.


Es que a veces tienes que pasar aunque sepas que no son mala gente. Ya por saturación mental, porque si no te peta la cabeza.

Conozco a una mujer que siempre anda con las depresiones, está forrada y tiene como cuatro pisos, y no sabe que hacer con su vida, así que a dar la tabarra a todo el que se encuentra. Hacía años que no me veía y cuando la volví a ver, no paraba de contarme sus movidas de forma que no respiraba, es que no paraba de hablar, y todo de desgracias.
Así que le dije que me iba a casa a beber (plena ola de calor) y hasta me daba de su botella de agua para que bebiera con tal de que no me fuera.
Le dije que a mí lo que me apetecía era tomarme una cerveza en mi casa que me quitaba más la sed, y me fui.
Como la vea hago que no la he visto, y tiro por otro sitio.
 
Yo tuve una amistad que hace 1año y medio me mandó a paseo, desde entonces cada día doy gracias a Dios o lo que sea de no tener a esa "amiga" en mi vida.
Persona que cada día de mi vida me mandaba un WhatsApp con la intención de que la contestara. Yo lo hacía hasta que me cansé y le dije que no podía. Trabajo y no puedo pararme a contestar la chorrada diaria que me manda. Todos los días del año y a veces varias veces al día.
Ella no está bien de la cabeza, lo fui viendo poco a poco.
Fue ponerle ese límite y a partir de ahí de cruzó y lo dicho, me mandó un wasap y adiós.
A lo de pesada se unía q era una manipuladora de manual.
El alivio de vivir tranquila ahora, solo.con amistades normales no tiene precio.
 

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