El otro día me puse cortante y bastante cabreada con un vecino, al que conozco desde hace años y se que me tiene aprecio, pero es que no aguanto ya a la gente pesada, me supera. No soporto que siempre digan lo mismo, que repitan lo mismo y que encima acaparen para contar lo mismo, es muy muy cansino el bucle. Llevo días que después de hablar con él me duele la cabeza.
Me envía tropecientos videos/GIFs/imágenes al día, todas reenviadas que le han ido llegando a él, vamos, que es algo impersonal, me envía lo que le llega y son como cinco mensajes diarios, todos los dias hasta los nocturnos. Se lo hace a más gente del barrio, si no se reacciona a ellos, ya está sospechoso de que no le hablan o algo pasa.
Lo peor no es eso, lo peor es cuando te cuenta lo mismo mil veces, pero que yo creo que ya no se da cuenta de que te lo ha contado, y siempre que salga el tema lo volverá a contar olvidándose de que ya te lo ha repetido tropecientas veces. La saturación es ya tremenda, y lo repite con las mismas palabras exactas que la última vez que lo contó. A mí me duele la cabeza en serio cuando pasa esto.
En serio, hay momentos de dolor de cabeza, porque es siempre lo mismo. Por supuesto es para hablar de él o de cosas que le han pasado, y me he dado cuenta que cuando se hablan de otras cosas, cambia el tema para que se desvíe la conversación a él o mira para el otro lado.
Hace un mes me lo encontré por la calle cuando llevaba días sin verle, pues no me dejó hablar en ningún momento, todo él, él, él, siempre me cortaba, es que fue alucinante la forma en la que lo hacía, era hablar yo y cortarme para hablar él y encima, contar algo que ya habia contado en otras ocasiones. Me pareció una falta de respeto tremenda.
Como dato remarco que tiene un gran interés en llamar la atención y en ser reconocido, le gusta mucho tener "fama local" y ser conocodo etre vecinos y semejantes.
Pues el fin de semana pasado que le vi, me volvió a importunar hablándome en un momento en el que yo hablaba con otra persona, y mira que le dije "espera un momento que estoy hablando", y todo para contarme algo que efectivamente, tenía que ver con él mismo, una gilipollez sin importancia que de verdad no importaba a nadie, y para eso me cortó.
Qué mal me sentó, es que no respetó nada con tal de llamar un poco la atención.
Pues al rato, se puso a enseñar fotos de su móvil mostrando unas figuras que tiene en su casa, creo que habré visto esas figuras mil veces ya, no solo se las mostraba a una amiga en comun, es que pretendía que yo (otra vez) las volviera a ver, ya no podía más; cogí y como casi me explota la cabeza, le corté abruptamente, a la otra persona que le mostraba las fotos creo que le pareció buena idea, y nos pusimos a hablar entre nosotras; fue bastante radical y hasta yo me sorprendí de mi faltada. A él le sentó mal, pero mira, era eso o acabar con la cabeza
