Exacto, primi.Yo creo que, si él se decidió por un colegio privado, es miserable que luego deje de pagarlo, pudiendo hacerlo. Si no puede, pues ambos padres tienen que dar la cara y asumir que no pueden y que los niños cambian de colegio. También creo que es traumático cambiar de colegio a los niños si ellos tienen allí sus amigos y su mundo. Así que comprendo que ella haya aguantado al principio.
Donde ella pierde por completo la razón es al elegir un colegio privado en Sevilla, ya a sabiendas de que no habia dinero. Lo lógico hubiera sido aprovechar el cambio de ciudad para elegir un colegio público o concertado.
No crítico mucho la elección del colegio privado porque yo misma hubiera deseado que mis hijos fueran al colegio británico y que fueran bilingues de verdad. En mi caso, echando cuentas, era imposible, pero reconozco que cuando paso cerca del colegio británico me sigue llamando la atención.
Si el cole de los niños en Bilbao costaba 4.000€ al mes y debe 40.000€, es que ha estado un curso entero sin pagar.
Que no es cuestión de un par de mensualidades.
Lo lógico es que, cuando se trasladó a Sevilla, buscar un colegio público o, por lo menos, más económico sabiendo que ella no ingresaba lo suficiente para pagarlo y ambos padres tampoco.
Si no le sale bien la jugada, esos niños van a tener que volver a cambiar de colegio por tercer año consecutivo.