Me lié con un tío obsesionado con las redes sociales, un detalle que no me gustó cuando le conocí, en ellas aparentaba una felicidad que no era real. Sobre todo la cuesta abajo y sin frenos era ya cuando le tuve que dejar, por tonto, y empezaba con las gilipolleces en los estados de WhatsApp.
Sonrisas tensas y ridículas, super fingidas, aparentando ser feliz, le tapabas la boca y mirabas a los ojos de la foto y ahí se podía leer "hacedme casito por favor". Todos los días alguna gilipollez con frases profundas, etc (era un dramas).
Particularmente se hacía fotos con chicas random y las subía a los estados, compañeras e trabajo o conocidas, la risión para dar a entender que tenía más relaciones por ahí. Me dijeron que en cuanto le presentaban a alguna nueva le pedía hacerse una foto, y eso era lo que subía a los estados.
Bonus: no tenía ninguna relación con nadie, eran las típicas "indirectas" de redes sociales para que alguien (yo seguro) nos diéramos por aludidos.
Los estados me los pasaban amigos comunes, eran un cuadro. Empezamos por ejemplo en el grupo de amigos "comienzo de semana, hoy la gilipollez del día que ha hecho Fulano es...".
El día que ya el ridículo fue de vergüenza ajena, fue cuando llegó su cumpleaños. No me dio la gana de felicitarle porque es que ya hacía muchos meses que le había mandado a pastar, pero ahí le seguía teniendo yo en el móvil no se por qué. Pone como estado "muchas gracias a todos los que me habeis felicitado, pero no me da la vida para agradeceroslo uno a uno".
Traducción: no se ha acordado nadie de mi cumpleaños, a ver si con esto la gente se da cuenta.
Hubo un momento en el que ya era de rigor que alguien de nuestro entorno se metiera en su estado de WhatsApp, lo cotilleara, y lo pasara para que lo comentáramos amigablemente los demás. Lo que nos hemos podido reír con esto.
Vergüenza ajena total. Siempre había un mensaje dirigido a alguien, una frase rotunda, fotos, hasta de aquella vez y única que había hecho un viaje largo y que subía de vez en cuando porque parece ser que no viajaba más y quería dar a entender que sí (aparentar).
Yo cogí a este petardo y le bloqueé.
Hace poco un amigo en común le ha vuelto a ver los estados, y sigue haciendo el mismo ridículo, las fotos de aquel viaje que hizo hace como cinco años. Pues os digo yo que los 43 ya no los cumple, y con las frases de rigor de a ver si alguien se da por aludido de sus sentimientos, yo creo que este sigue sin ligar.