Estaría bien que la arrocera contara que ella dejó la primera a Benji por el Illescas, porque se creía que iba a vivir de la sopa boba de influencer con el otro. Y resulta que todo lo más que le salió fueron colaboraciones de viajes porque Daniel tiene tirón en ese sector. A los meses se dio cuenta que del dinero de Benji, de sus restaurantes y con Mati pequeño pues iba a vivir mejor sin dar palo al agua, yendo a jugar al golf y al pádel y tocándose el papo a dos manos. Resulta que Benji no es muy amigo de las cámaras y le gusta currar, quería dejarlo pero esperan un segundo bebé y tiene que aguantar como Laurraca solo tiene tiempo para vaguear, deporte, y financiado por quien? Porque sus colaboraciones son una auténtica basura. Laura no es tampoco una madre coraje que está 24/7 con los hijos, que no tiene por qué, pero es que lleva una vida que se cree Georgina y no. No es que el chaval te humille, es que te dice que no puedes llevar el estilo de vida que pretendes sin dar palo al agua y te puso los puntos sobre las íes. Y se ha desenamorado de ti. Laura tampoco está dispuesta a cambiar y a bajarse de lo que considera que merece que es vivir como si fuera la Presley y ahora es consciente de que no va a ser su tía 2 y que para encontrar otro novio chollo que mantenga sus gustos caros le va a costar Dios y ayuda. De ahí la depresión: golpe de realidad.
Gracias a papá, sin talento alguno te llaman para que lleves una sección de moda, pero eso poquito te da, influencer como tal no eres, mucho seguidor pero poco engagement y no te salen marcas rentables, entras a Supervivientes a ver si puedes rascar un poco… pero es que ni con esas vas a poder permitirte estar de persona de alta alcurnia sin hacer ni el huevo. Normal que estés deprimida pero córtate que bastante te ha aguantado el padre de tus hijos.