Resumiendo, que por biologia no podemos hacer otra cosa que cuidar de nuestros hijos. Pues me parece un peaje demasiado grande. Entiendo que lo que hay es que trabajar en una misma y ser capaz de dejar unas horas a la semana a tu hijo con su padre (que debería estar totalmente capacitado) y tener tu parcela de vida para deporte, amigas o lo que cada una quiera, y ser capaces de hablar de otras cosas que no sean los hijos... Porque es lo que dicen en otro comentario, al final les come el personaje de madres y solo son eso en la vida...y a la larga debe de acabar frustrando...
Yo creo que eso dependerá de si la otra persona quiere hacer eso.
Me explico, habrá quien no es feliz solamente maternando y necesita tener otras parcelas, entonces a esa persona le recomiendo que trabaje en si misma y busque esos complementos que necesita.
Pero tb hay quienes viven felices maternando, que quiere vivir esos 3-4 primeros años intensamente y estar pegada 24/7 a su criatura, porque su cuerpo y su cabeza así se lo pide. No creo que se las coma el personaje por ello, la independencia y las parcelas propias vuelven a llegar con el tiempo (aunque tú no quieras porque tus hijos van a reclamar su autonomía) y si no te apetece forzarlo no pasa nada ni es nada malo o criticable.
Yo creo que en la maternidad actual ya no se nos come el personaje. La gran mayoría de madres recuperamos nuestras parcelas, trabajamos y hacemos otras cosas además de maternar, pero esos primeros años somos muy conscientes de que pasan rapidísimo.
Yo tengo dos hijos, con el mayor tenía esa necesidad de apego constante, necesitaba tenerle cerca físicamente, porteo a tope, colecho, LME, donde tenía que ir yo me llevaba a mi peque, NECESITABA eso.
Con la segunda (es un bebé con necesidades distintas) es una maternidad totalmente diferente, duerme en su cuna desde el hospital, el porteo casi ni lo hemos usado porque duerme que da gusto, acepta cuna-carro y cualquier superficie plana. Eso ha hecho que pueda tener espacios para mí de una manera muy sencilla, de hecho te diría que los espacios me los ha dado ella en vez de reclamarlos yo, porque al principio me sentía súper extraña de recién nacida sin tenerla todo el día pegada, me sentía hasta mal porque durmiese la noche del tirón en su cuna sin necesitarme.
Ambas posiciones son igual de buenas, al final hay que vivir lo que a una le pida el cuerpo, la vida es muy larga, los primeros años muy cortos y la vida termina volviendo a su ser con el tiempo, asik a fluir y a hacer lo que nos haga felices