El padre claramente esta implicado (de alguna manera.. no sabría decir si por encubrimiento a RP o por ser el inductor, que tb podría cuadrar) y la sentencia me parece que es acertada, pero no cuadra para nada el relato de la administracion de pastillas. Es imposible que con esa nivel de lora****** en el cuerpo esa niña pudiera ir tan pichi, por mucho que metabolice más lento en ese tiempo no deberían quedar pastillas en el estómago ademas de que si se las trituraron en la comida es fisicamente imposible que estuvieran enteras. Por lo tanto se las hicieron tragar poco antes de la muerte por asfixia.Tenía algunas sin disolver, no todas. Como he citado en otro post, recuerdo que médicamente se explicó que las personas de raza oriental metabolizan más lentamente este medicamento. Y que la ingesta no fuera toda de golpe no significa que durante la comida no tomase nada. Esto no se ha podido precisar, si fue una ingesta o varias.
Pero me parece absurdo sostener que el padre no debió ser condenado porque no se probase que le diera él las pastillas. Hay que atender a todos los hechos del padre, insisto, desde meses atrás y hasta ese día incluído. Y las conclusiones del juicio son válidas. Cuando de algunas cosas no hay prueba directa (que es lo normal) pero los indicios que las rodean son los que son, se infiere lo que ha pasado. Y esto está admitido en Derecho.
En este caso, opinión personal, la sentencia es justa pero el desarrollo de los hechos no creo que sea tal como lo han contado. Creo que son dos personas trastornadas que tenían una relación patológica y que para ellos su hija era un accesorio para quedar bien modo famILIa feliz, ni siquiera me creo que fuera tan "prodigiosa" como la prensa la ha descrito (al final una cría cuya famiLIa se podía permitir extraescolares pijos y muchos) y que llegada a la preadolescencia era molesta. Entre ellos se retroalimentaron, cada uno por sus motivos, y acabaron con la vida de la niña.
Dificilmente se sabrá lo que en realidad paso o como lo hicieron porque a AB le interesa callar y mantener la duda.