Buah que alivio encontrar este hilo. En mi familia mal. Al principio respetábamos todo, distancia, menos apego incluso dejamos de hacer las reuniones semanales. Cuando fueron pasando las semanas empezaron con el, "habrá que recuperar la normalidad no vamos a pasarnos así toda la vida", yo por mí sin problema pero claro. Empiezas a ir a las comidas y cenas semanales, mi novio y yo planteamos en vez de hacerlas semanalmente como antes del covid, una vez cada 15 días, así asegurábamos no tener síntomas, pues no lo entienden. En seguida eres una sosa y una paranoica.
A mí la idea de tenerlo me atemoriza, pero la idea de tenerlo, pegarselo yo a alguien y que se muera me quita directamente el sueño.
Total que al final terminas por ir, luego se empieza a sumar gente, una semana el primo de turno al que le niegas dos besos y un abrazo y te mira mal. A la semana siguiente llegas a casa y te encuentras con la vecina tomando un café que claro, no es tu casa y no puedes decir nada.
Por otra parte que si por mi fuera me los comería a besos porque solo de imaginar que puedan faltar me da algo, y me contengo por su salud y por la mía mientras veo que ellos no hacen nada por si mismos...
Esto es desolador. Luego por otra parte digo, es que de que coxx me vale a mí intentar guardar la distancia y hacer las cosas bien si en mi familia se lo toman todo a la torera...
Con mis amigas tengo la suerte de que viven fuera y de que no se ha dicho de quedar, pero antes o después vendrán a ver a su familia, se dirá y yo tendré que rechazar verlas porque sintiéndolo mucho, les encanta hacer planes de comer o cenar por ahí o ir a bares y yo nunca he sido mucho de eso, lo hacía por ellas y porque teníamos poco tiempo para vernos y al final parecía la mejor opción.
Pero es que yo me veo ni medio preparada para sentarme en una terraza y las tengo pánico porque una es camarera y la otra sanitaria. En cuanto a amistades tengo asumido que antes o después me voy a quedar sola porque se van a tomar a mal que no quiera hacer esos planes pero eso ya se verá cuando llegue. Los problemas de uno en uno