Yo te cuento mi experiencia: hace dos días acabo de terminar la obra de mi casa. Ha quedado muy bonita, muy moderna y muy funcional. Y se ve todo muy grande, mucho más que si la hubiera dejado diáfana... justo lo contrario que yo hubiera pensado inicialmente... Te cuento...
Cuando la compré, nuestra idea era dejar todo el espacio diáfano, pero, como el tiempo apremiaba porque los niños tenían que empezar el curso en septiembre, decidimos instalarnos y después ir reformando.
Una vez que llevábamos un año allí viviendo, nos dimos cuenta de lo que realmente necesitábamos, por lo que, finalmente, hemos conservado la distribución original y estamos encantados: vestíbulo, salón, cocina y despacho independientes.
Te pongo ejemplos del día a día:
Hemos visto que si dejamos cocina separada del salón y un niño tiene que hacer un trabajo con los compañeros de colegio o una quedada en casa de las que antes del COVID se hacían, nosotros nos quedamos en el salón y ellos se van a merendar a otro espacio, la cocina, por ejemplo, que tiene una mesa grande donde pueden hacer el trabajo y después merendar, sin tener nosotros que exilarnos al dormitorio.
También tenemos un dormitorio que mucha gente ha metido en el salón haciendo un espacio diáfano y nosotros hemos dejado también independiente y nos sirve de despacho: si los niños están viendo una película o jugando en el salón, yo puedo trabajar en el despacho, o planchar en la cocina o hablar por teléfono en el despacho mientras los demás estudian en el salón...
Son ejemplos que te pongo para que veas el día a día de una casa. No todo es la estética o la decoración.