Buenas tardes a todas.
Hace un rato me ha llamado una amiga muy indignada, y como no la he dado la razón, se ha contrariado un poco. Os cuento, porque ahora tengo la sensación de que soy una irrespetuosa jaja, y me apetece conocer otros puntos de vista que siempre es interesante.
Su hermana está casada y tiene una niña de 12 años. Hace unos días han adoptado a un perrete. Ahora en agosto iban a ir como todos los años a pasar 3 semanas al pueblo con los padres, mi amiga y su otro hermano, a la casa que tienen allí los padres. Bien. Resulta que les han contado que acaban de adoptar un perrete y que irán con él, con bastante alegría pensando que no habría problema, la niña emocionada diciendo a su tía que tenía que conocer al perrete, que era muy bonito y tal.
Bueno, pues aquí ya se ha liado. La madre ha dicho que el perro no entra en su casa del pueblo (no saben ni cómo es el animal ni de tamaño ni de comportamiento), mi amiga diciendo a su hermana que es una egoísta por intentar meter en una casa que no es suya a un animal cuando sabe que la familia no es amante de los animales y que está decepcionadísima con ella por lo egoísta que está siendo. Total, la niña llorando que este año no va a ver a sus amigos del pueblo ni a sus tíos ni abuelos (en Madrid viven relativamente cerca pero le chifla ir al pueblo, lo pasa en grande), la hermana diciendo que la casa es grande, tiene patio y que el perro es muy bueno y que al menos den la oportunidad al animal...pues no, especialmente la madre y mi amiga (los señoros en esta familia se ve que no opinan o prefieren no meterse en líos) le han dicho que ahí no entran con el perro. La hermana le ha dicho que dejar al perro 3 semanas en una residencia recién adoptado que no, que para el animal sería traumático (cierto), y se ha enfadado muchísimo porque dejan a su hija sin ir al pueblo. Eso es lo que más le ha dolido a la hermana.
Yo no soy de perros, reconozco que no me gustan, pero yo en su lugar creo que hay que poner en una balanza, pasar todo el mes sin ver a la hija ni a la niña sin dar siquiera la oportunidad al perro de ver cómo se comporta, dejarles sin poder ver a los amigos de la peque...eso a la madre se le ha clavado y no lo perdona. Yo creo que podrían flexibilizar, no creo que convivir con un perro sea tan infernal como para dejar a la niña y a la nieta sin ir al pueblo las 3 semanas. No es un elefante, es un perrillo, no veo tan espantoso convivir con un chuchi unas semanas mientras acepten unas normas claro, pero es que el rechazo ha sido frontal, no ha habido negociación posible.
Dicho lo cual, yo mi casa del pueblo, aunque sea de mi madre y mis dos tíos, si la considero mía también. Un primo mío llevó hace años a su perro y pese a que nos gustan, no le pusimos pegas, el perro era buenísimo y es que nadie se planteó decir a mi primo que ahí no entraba (y mi madre detesta a los perros, pero no dijo ni mu).
No sé, a mi me parece que dejar a la hija y a la niña (el padre no sé qué pensará aunque me lo imnagino)sin pueblo por el perrillo es excesivo. ¿Qué pensáis? Mi amiga estaba indignadísima con la hermana, no paraba de llamarla egoísta por intentar llevar al perro. Ya no he sabido qué más decirla. No sé si es que yo y la hermana somos muy caraduras al no entender esas negativas y más sin conocer al animal jajaja, o que la gente es muy cerril. Me temo que la relación familiar, muy buena hasta ahora, se pueda resentir. Creo que no es buena idea hacerles elegir , pero bueno.
Saludos.
Gracias a todas.