Es muy importante recordar el origen de un narcisista para comprender sus características. El narcisista es aquella persona con poca o nula inteligencia emocional e incapacidad para afrontar su propia vulnerabilidad.
El problema surge cuando, como consecuencia de esa baja capacidad empática
(en mi caso personal, la persona tenía NULA capacidad empática y me impactaba mucho ver su reacción cuando le ponía en situaciones empáticamente OBVIAS) y confrontación emocional respecto a las sensaciones o sentimientos incómodos
(véase sentirse inútil, tonto, no querido, débil, envidioso, frustrado, fracasado, insuficiente, etc.), se desarrolla un mecanismo de huida constante, focalizado en la búsqueda de emociones contrarias: la sensación de control, de poder, de ser deseado, querido, respetado, especial, diferente, superior, etc. Para ello, la persona desarrolla herramientas que le permitan obtener esa sensación como sea, y muchas veces, se consigue a través de la manipulación, del miedo, del acoso, de la inestabilidad, del generar daño, malestar, control, etc.
Normalmente, esa constante inestabilidad interpersonal a consecuencia de su ineptitud emocional sumada al egoísmo, superficialidad, arrogancia, cero pensamiento autocrítico, etc., va haciendo mella con el paso de los años, lo que les empuja a ser cada vez más y más parásitos.
Es por ello que resulta un poco absurdo intentar desenmascarar a una persona que manipula, esconde y distorsiona, como forma de vida. Que se ha pasado la vida entera aprendiendo cómo hacer las cosas para obtener lo que quiere.
Honestamente, desconozco si estas personas se pueden "recuperar". Entre otras cosas porque, al ser un trastorno de la personalidad, dudo que puedas recuperarte de algo que comienzas a formar en tu adolescencia y que tiene que ver con tu concepto de identidad y de personalidad primario. Os dejo un artículo que me guardé hace unos meses de un psiquiatra sobre el porqué precisamente están aumentando los trastornos de personalidad en la sociedad y qué es lo que no hay que hacer a nuestros pequeños para evitar hacerles daño de por vida.
Durante más de tres décadas ha tratado de desgranar biológicamente los trastornos de la personalidad y la identidad del individuo. José Luis Carrasco empezó de la mano del...
www.elmundo.es