Ay el hospital y la comida

tengo varias anécdotas de parecer que a algunos compis no les pagaban e iban muertos de hambre.
- La vez que coincidió que una paciente nos regaló a mí y a otra compi dos trenzas de Almudévar y el alta de un paciente que llevaba mucho con nosotras y nos trajo dos bandejas grandes de pasteles. Sacamos todo para la merienda. De las 4 enfermeras, sólo dos cogimos un trocito pequeño de trenza para probarla ya que la chica nos la había regalado a nosotras en concreto. El resto del personal eran cinco personas. Bueno pues se acabó todo, dos trenzas grandes y dos bandejas muy grandes. No dejaron ni las migas para el turno siguiente

- En mi primera Nochebuena, hablamos de llevar cositas de comer a los que nos tocaba turno de noche. Las compis me dijeron que ni de coña llevaban nada porque una de las del turno arramplaba con todo y nunca traía nada, justo esa persona iba preguntando a todos qué iban a llevar y se enfadó porque no iban a llevar nada. A mí me preguntó y le dije que llevaría mi cena sólo, porque soy vegana y no iba a picar nada. Después la escuché criticarme "porque claro, con la tontería esa del veganismo no va a traer nada y las demás tampoco, me voy a tener que comprar un kebab" (juro que es literal lo que dijo). Esta persona estaba presente cuando lo de los dulces y la vi entrar a por pasteles al office un mínimo de seis veces.
- En mi planta a veces se daban permisos de salida a los pacientes y no venían a comer, por lo que su bandeja se quedaba ahí. Para no tirarlas, nos las comíamos los del turno, sobre todo gente que doblaba ese día o que vivía bastante lejos, etc. Bueno, pues vi peleas a gritos por las putas bandejas, ya ves tú, por comida de hospital

. La señora del punto anterior envuelta en varias.
Había otra que se llevaba tuppers para coger todas las bandejas que pillaba y llevárselo a su casa. También le robó varias veces comida y tuppers (el recipiente vacío) a otros compañeros e hizo varias veces lo de guardarse algo que había traído algún compi para todos. Una vez una, ni corta ni perezosa fue a su taquilla y le sacó la caja de dulces entera que se había guardado

