La Dana - Valencia.


El síndic de Greuges, Ángel Luna, en una imagen de archivo - Foto: JOSÉ CUÉLLAR/CORTS



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Publicado: 25/03/2025 ·
11:14

VALÈNCIA (EFE). El Síndic de Greuges de la Comunitat Valenciana, Ángel Luna, ha asegurado este martes que "la excepcional pérdida de vidas humanas" que provocó la dana del pasado 29 de octubre "ha puesto de manifiesto el fracaso de la Administración en la protección del derecho a la vida".

Acompañado de la adjunta primera, Concha Bru, y del segundo, Carlos Castillo, Luna ha presentado en Les Corts su Informe Anual 2024, en el que critica la falta de cooperación y lealtad institucional entre los responsables de las Administraciones Públicas para afrontar la catástrofe, que deja 227 víctimas mortales y una mujer desaparecida.

En la rueda de prensa ofrecida posteriormente, Luna ha destacado que la deriva de confrontación que se vive, no solo en España, "se manifiesta con toda su crudeza en situaciones de catástrofe, donde lo primero que hay pensar es en colaborar y no en establecer relaciones tensas o difíciles".

En este sentido, ha considerado "importante" centrarse en la reconstrucción del territorio afectado por la dana, pero también ha reclamado "una reconstrucción de los comportamientos políticos de la gente que está al frente de las instituciones".
 

"Los redactores de la Ley de l'Horta no dejaron la cautela suficiente para hacer obras imprescindibles"​



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Publicado: 25/03/2025 ·
06:00

VALÈNCIA. “No os habéis dejado las cautelas suficientes para hacer obras que son imprescindibles”. Así se dirigió el profesor de Ingeniería Hidráulica y Medio Ambiente de la Universidad Politécnica de València (UPV), Juan Bautista Marco, a los redactores de la Ley de l'Horta sobre las dificultades que la normativa pudo suponer para el desarrollo de obras hidráulicas como las del barranco del Poyo, según el relato que hizo este lunes el propio Marco en su comparecencia ante la comisión de investigación de la Dana en el Senado. Una intervención en la que consideró "imprescindible" esta normativa pero que debería quedar "adecuada" para evitar pegarse "un tiro en el pie" como en esta ocasión.

Las restricciones ambientales previstas en la normativa, aprobada en 2018 durante el Gobierno autonómico de Ximo Puig, han sido uno de los principales puntos de controversia acerca de las obras hidráulicas de encauzamiento del barranco del Poyo que no se hicieron pese a estar previstas durante lustros y, en algún caso, con declaración de impacto ambiental de 2011, que más tarde caducó. El experto invitado a la comisión de la Dana, que participó en la redacción de estudios para esta normativa, opinó que la ley era "absolutamente necesaria e imprescindible, pero señala que ya advirtió a los redactores que era una norma "demasiado maximalista".

"En cuanto haya un evento que os supere, va a ocasionar que se caiga toda la ley”, les advirtió a los legisladores el profesor de la Universitat Politécnica de València, que -según relata- les dijo: “No os habéis dejado las cautelas suficientes para hacer obras que son imprescindibles”. Así, defendió estar a favor de la Ley de l'Horta pero "adecuada". "No nos peguemos un tiro en el pie como nos lo hemos pegado aquí", concluyó en una de sus respuestas, en este caso a una pregunta del diputado de Compromís, Enric Morera.

Antes, también el diputado popular Francisco Javier Márquez había querido incidir en esta cuestión al preguntar al profesor si opinaba que "no se ha priorizado la seguridad de las personas", ante lo cual Marco respondió que no era cosa suya "decir si el criterio es o no adecuado" pero sí dejó claro que esa actuación en el Poyo "podría haber ahorrado muchas cosas". La cosa no habría quedado aquí porque la cuestión volvería a salir en la comisión minutos más tarde ante las repreguntas de la socialista Rocío Briones, quien pidió al experto mayor concreción sobre las supuestas prohibiciones de la ley que habían impedido estos proyectos. "En general, para todas las obras públicas es un obstáculo", apuntó, para añadir que no es abogado pero que su "impresión" es que la norma "limita un poco las cosas".



Al parecer, es un criterio compartido por el profesor de Ingeniería Hidráulica de la UPV Félix Francés, que también compareció en la comisión del Senado y, tras aclarar que no es abogado ni urbanista, y que desconoce "en qué medida la Ley de protección de la huerta lo impedía del todo", no dudó al afirmar que "desde luego, lo dificultaba, como mínimo". "Eso sí lo tengo claro", se reafirmó.

Limpieza de los barrancos​

Otra de las polémicas surgidas a raiz de la Dana giró en torno a la falta de limpieza de los barrancos y si esto pudo influir en la virulencia de la riada. ¿Qué importancia tuvo esto?, le preguntó el diputado popular a Marco, y la respuesta fue lacónica: "En mi opinión, nula". Así, explicó que la velocidad del agua llegó a 9 metros por segundo frente a los 4 m/s habituales.

"Controlar un cañaveral es muy, muy complicado, pero no tiene ninguna trascendencia", apuntó, para aclarar más tarde que sólo tendría importancia en cauces "muy someros" y en "otros climas donde hay una proporción entre el caudal de crecida y el que circula, pero no en esta región". Ante la insistencia del popular sobre si esto pudo faciltiar la rotura de puentes, el experto explicó que estos "se caen por otras cosas": "Todos los que se han caído, se han caído por los estribos, no por los tableros, que han aguantado perfectamente".

Presa de Forata​

Asimismo, el profesor también fue preguntado por el embalse de Forata, cuya crecida fue la que atrajo toda la atención del centro de emergencias (Cecopi) durante la tarde de la Dana. Sin embargo, Marco rechazó que la presa estuviera en un "riesgo grave" aquella tarde. "La presa de Forata, yo no estoy de acuerdo en que estuviera en un riesgo grave. Es una presa de gravedad, una presa de hormigón, que no llegó siquiera a verter por coronación. No llegó ni al límite del aliviadero", aseguró al respecto, para destacar que las compuertas de un embalse "deben abrirse": "No están para guardar agua en situación de crecida, hay que abrir porque las presas, si el agua salta por encima, se pueden romper".

"La tipología de Forata es la más segura, pero en general las presas, cuando el agua salta por encima es cuando corren de verdad un riesgo. Me extrañaría muchísimo que una presa de hormigón de arco gravedad, que es el tipo más seguro que existe, que hubiera tenido problemas de altura", subrayó el experto al respecto, que añadió que para ser que una presa sea efectiva, "tiene que estar bien gestionada, tiene que ser proporcional a lo que le va a venir, y tiene que ser de un tipo seguro". "Porque la presa es un arma de doble filo, funciona muy bien, pero se puede romper. Y si se rompe, es peor", ha advertido.
 

El catedrático de Ingeniería Hidráulica y Medio Ambiente de la Universitat Politècnica de València (UPV), Juan Bautista Marco, ha defendido comisión de investigación de la dana en el Senado que un ligero movimiento de las lluvias torrenciales del pasado 29 de octubre hubiesen provocado graves inundaciones en Valencia. «La dana se situó en un lugar que no es frecuente. Si se hubiese desplazado 10 kilómetros al norte, hubiésemos tenido agua en Valencia hasta Blasco Ibáñez», ha comentado el experto sobre las hipotéticas consecuencias de un desbordamiento del barranco del Carraixet, rambla que ejerce como linde entre Alboraia y el norte de la capital del Turia.

En este sentido, Marco ha resaltado que si no se hubiese construido el Plan Sur para proteger Valencia el agua «hubiera llegado a la Estación del Norte con toda probabilidad», es decir, los barrios del sur de la ciudad habrían quedado sepultados bajo el lodo. Asimismo, el ingeniero ha aprovechado su comparecencia en la Cámara Alta para defender la fortaleza que mostró la presa de Forata en el episodio de riadas y barrancadas del pasado 29 de octubre.




El experto hidráulico ha comentado no estar de acuerdo con que el embalse estuviera en «riesgo grave» de colapso. «No llegó siquiera a verter por coronación. No llegó ni al límite del aliviadero», ha asegurado en referencia a que el pantano desaguó con un caudal máximo de 1.091 metros cúbicos por segundo, según consta en el informe de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), lejos todavía de los 1.800 que tiene como límite para el desembalse.


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Marco ha insistido en que las compuertas deben abrirse en casos como el episodio de lluvias torrenciales del 29-O dado que «si el agua salta por encima, se pueden romper», como fue el caso de Tous. «La tipología de Forata es la más segura. Me extrañaría muchísimo que una presa de hormigón de arco-gravedad, que es el tipo más seguro que existe, hubiera tenido problemas de altura», ha subrayado el experto.

El profesor ha remarcado que la eficacia de este tipo de infraestructuras hidráulicas se basa en la buena gestión y en el hecho de ser «proporcional a lo que le va a venir». Es más, a su juicio, el día de la dana el desempeño de la presa «fue ejemplar» con lo que «se salvaron muchas vidas».

De cara al futuro, Marco ha pedido actuar en base a la ordenación territorial a la hora de acometer las obras necesarias y ha instado a repensar el proyecto que desviaba parte del caudal del Poyo hacia nuevo cauce del Turia tras lo sucedido el 29-O. «Lo que no haría en ningún caso es una presa, eso jamás», ha aseverado a la par que ha reivindicado actuar de manera urgente sobre poblaciones como Aldaia «cuyo nivel de protección es 0» después de que hayan pasado 60 años desde la planificación de los trabajos.

Ley de la huerta del Botánico​





Sobre la ley de la huerta del Botánico que bloqueó las actuaciones hidráulicas que habrían mitigado la catástrofe, Marco ha desvelado que advirtió al equipo redactor que el diseño de la norma era «demasiado maximalista» y que no se habían dejado las «cautelas suficientes» para hacer obras. El ingeniero se ha mostrado favorable a una ley de protección de la huerta, pero que la legislación debe hacerse de un modo adecuado «no nos peguemos un tiro en el pie como nos lo hemos pegado aquí».

Félix Francés, el otro catedrático compareciente, ha comentado al respecto desconocer si jurídicamente la normativa del Consell de Ximo Puig prohibía expresamente la construcción de infraestructuras «pero lo dificultaba como mínimo». Ambos expertos han criticado que la gran carga burocrática que lleva aparejada la tramitación de obras hidráulicas demore su ejecución.

Modificaciones urbanísticas​

Marco se ha mostrado tajante a la hora de acometer modificaciones urbanísticas mediante obligaciones «'manu militari'» a los ayuntamiento con tal de adaptar las zonas urbanas existentes a la nuevas leyes de inundabilidad. «Nos lo manda la ley: la europea, la española y el sentido común», ha comentado el catedrático.

El experto ha tildado de «anticuados» los planes generales de ordenación urbana (PGOU) y ha instado a repensar la posible prohibición de viviendas situadas en plantas bajas que no tengan acceso a plantas superiores, a revisar los sótanos o hacer que la maquinaria de los ascensores se ubique en los pisos superiores y no en las plantas bajas en aquellas fincas situadas en zona inundable.

Por otro lado, ambos expertos han alegado que se precisa una mejora en el sistema de alertas. De hecho, Marco ha señalado la coordinación falló «flagrantemente» y ha advertido que la subida de la temperatura propiciará que estos fenómenos de gotas frías se produzcan con más frecuencia pero duda de que tengan una mayor intensidad.



Prioridad de las obras​

Francés por su parte ha apostado por la necesidad de llevar a cabo una priorización a escala nacional de las infraestructuras para el control de avenidas, al ser la Administración General del Estado la instancia competente en el dominio público hidráulico y «quién debe tirar del carro». El ingeniero ha abogado por utilizar criterios como la reducción de la peligrosidad y el coste económico a la hora de jerarquizar. En este sentido, el catedrático ha explicado que las obras proyectadas en 2006 tenían un coste de 150 millones de euros, pero se cuantificaba que reducían el riesgo en 11 millones de euros al año.

El experto también ha recomendado que se avance en el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) para que sea un sistema de alerta y no sólo de información. Asimismo, ha advertido que ahora mismo una predicción meteorológica «tiene su incertidumbre», por lo que ha apostado por «desarrollar herramientas que ayuden a adoptar la mejor decisión teniendo en cuenta que existe incertidumbre en lo que el sistema te está presentando».

Mientras en el Senado se espera que pasen por la comisión de investigación los comparecientes de cariz político como el president de la Generalitat, Carlos Mazón, o el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la sesión de hoy pasarán otros dos perfiles expertos, pero ninguno de ellos, con funciones de responsabilidad el día del desastre. Este martes acudirán el arquitecto Julio Gómez-Perretta, hijo de uno de los artífices del Plan Sur, y el decano del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la Comunitat, Javier Machí.
 

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Valencia

Lunes, 20 de enero 2025 | Actualizado 21/01/2025 01:15h.
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Cuando el medidor de aforo de Riba-roja advierte de que la crecida del barranco del Poyo es imparable, en la tarde del día 29 de octubre, quedaban unas dos horas para que la ola llegara a Paiporta. Pero con un sistema de predicción hidrológico, que la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) , no ha implementado, se habrían ganado cuatro horas para avisar aguas abajo. Así lo ha asegurado este lunes en la comisión de investigación de la dana en el Ayuntamiento de Valencia el catedrático de Ingeniería Hidráulica de la Universitat Politècnica de València (UPV).

Para él, la falta de estos sistemas de prevención modernos del aumento de caudales y ríos provocó un retraso de cuatro horas en la alerta del desbordamiento. Si desde que el agua llega a Riba-roja hasta la zona cero hay unas dos horas, en caso de estas crecidas relámpago, «los sistemas más modernos habrían permitido ganar otras cuatro horas y avisar antes», ha indicado Francés, que ha participado en la comisión telemáticamente dado que está en una estancia de investigación fuera de España.

En este sentido, Francés, que dirige el grupo de investigación de Modelación Hidrológica y Ambiental (GIMHA) del Instituto Universitario de Investigación de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente de la UPV, cree que no son necesarios más sensores en barrancos y ríos. «El de España es uno de los mejores sistemas de sensores del mundo en este sentido», ha dicho. Su opinión difiere de la de otros expertos, como la catedrática de Geografía Ana Camarasa, que sí los creen necesarios. «Pero sí hay que implantar un sistema moderno de prevención de inundaciones que permita convertir las previsiones meteorológicas en una predicción de caudales precisa. Es fundamental tener una cadena de modelos para ganar tiempo de actuación», ha indicado.

De todas formas, el aviso el 29 de octubre llegó a las 20.11 horas, casi una hora después de que el aforo del Poyo desapareciera empujado por la fuerza del agua. Francés ha confirmado que la inundación registrada en la zona afectada por la dana se corresponde a la «crecida relámpago» de una cuenca pequeña con fuertes pendientes. «La tormenta del pasado 29 de octubre saturó la humedad de las cuencas de los barrancos que se desbordaron. Si bien, como no llovía en la zona inundable, no se generó la alerta previa. Y a todo ello se sumó velocidad del agua que era importante y su capacidad de arrastre, y que todo ello sucedió en unas seis horas», ha detallado.

https://www.lasprovincias.es/valenc...g=mod-rel:valencia-ciudad:noticia:1:cmp:1-not

Entre las posibles actuaciones «para evitar la peligrosidad de estas situaciones», Félix Francés ha propuesto, por ejemplo, «soluciones basadas en la naturaleza que disminuyen la vulnerabilidad», y ha presentado un Plan Estratégico de Gestión del Riego de Inundación de l'Horta Sud, que se debe completar con otros protocolos.

No ha sido el único experto que ha hablado de estos sensores o modelos de predicción. También ha intervenido el científico Antonio Turiel, investigador científico en el Instituto de Ciencias del Mar del CSIC. Turiel fue convocado por Compromís. Su portavoz, Papi Robles, pidió a la comisión este lunes que «no le hagan perder el tiempo y le escuchen». Curioso, dado que nadie de la formación de Robles ha acudido a la comisión, como tampoco del PSPV, pese a que fueron ambos partidos quienes pidieron su creación en el pleno.

Turiel ha insistido en estos sensores y ha hablado del impacto que tiene en los océanos el cambio climático, «que en los últimos años se está acelerando». «Ahora mismo sufrimos un importante calentamiento del aire, superior al que tendríamos que evitar, y resulta preocupante el hecho de que el mar actúa como una bomba que amplifica los fenómenos meteorológicos como el de la dana del pasado 29 de octubre», ha explicado.

En su intervención, el profesor, que ha puntualizado que «afortunadamente cada vez tenemos mayor capacidad para detectar los efectos del cambio climático», se ha detenido en los problemas ambientales que sufre el planeta y en la sucesión de desastres naturales «que no entienden de fronteras»; Asimismo, ha defendido «la alternativa del decrecimiento para frenar la crisis ambiental y la necesidad de concienciar del riesgo a la ciudadanía».

«Por supuesto, también hay que invertir, especialmente en personal, para que las alertas, que en este caso siguieron el estándar establecido, puedan cotejarse con otros indicadores como las mediciones de caudal con la suficiente previsión», ha concluido Turiel.
 
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