Pues yo os cuento que sigo fatal y sin salir de casa

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Pero bueno, no me rindo.
Que nos rindamos es la máxima aspiración de vida que tienen las adversarias. La máxima, por no decir la única.
Así que no nos podemos rendir, no podemos darles el gusto de aceptar que nos han arruinado la vida.
Intento buscar cualquier clavo ardiendo al que agarrarme.
Uno es que llevo un par de días de "discusiones" con ChatGPT, a quien le he pedido que intente demostrarme que el TOC no es real y que es producto de mi cabeza.
Otro es que la semana que viene tengo una cita online con un tipo de hace "regresiones", que me parece una frikada, pero a estas alturas ya pruebo cualquier cosa.
Como si ChatGPT me dice que pruebe a fumarme una zanahoria mientras machaco ajos bajo una vela negra. También lo pruebo.
Algo tendrá que funcionar.