Básicamente la gente que pertenece oficialmente al Opus se divide en tres grandes grupos, y digo oficialmente porque luego hay muchísima otra, y muchísimas familias, que te dirán que no son del Opus, pero cuyos hijos se educan en sus colegios, pertenecen a parroquias dirigidas por ellos, los fines de semana van al club respectivo, participan en retiros espirituales, etc, etc, pero como no aportan dinero, pues no se considera que forman parte.
Y los tres grupos son por un lado los numerarios, que viven en comunidades, y aunque trabajen y tengan un sueldo, tienen que entregarlo a su comunidad y de él reciben una asignación para sus gastos. No son propietarios de nada, por ejemplo si reciben una herencia la donarán a la Obra. Se mantienen célibes, tienden a relacionarse lo menos posible con miembros del s*x* opuesto, y por normal suelen ser personas muy formadas, cultas, situadas en puestos estratégicos y con buenos puestos de trabajo. El sentido de su vida es trabajar por, y para la Obra, y suelen ser los encargados mayormente de las "captaciones". Un ejemplo de alguien conocido, pero hay muchos más, era la que fue directora de Telva. Covadonga O´Shea o Pilar Urbano.
Depués están los supernumerarios, que suelen (y deben estar casados). Aquí entra la sin par Rosa Pich, o multitud de políticos (muchos de ellos fueron ministros en gobiernos del PP), los Ruiz Mateos. Se santifican mediante el matrimonio cristiano, teniendo multitud de hijos para ser ejemplo y por supuesto aportando su cuota.
Y el tercer escalón y el más bajo, son los agregados o auxiliares, que básicamente se dedican al trabajo doméstico en las comunidades de los numerarios y numerarias.
Después está una organización "nueva", llamada Hakuna, fundada por el padre Josepe y que está dirigida a los "jóvenes" y tiende a mostrar una cara más amable y desenfandada, vendiendo la idea de que es algo ajeno al Opus y que su fundador se ha desvinculado de la Obra, pero viene a ser más de lo mismo.
Si os fascina el Opus Dei, ya ni hablamos de los Legionarios, de Comunión y Liberación o los Schönstatt, y por no hablar de las Iesu Communio (Sor Verónica es fascinante) y del Camino Neocatecumental, que a lo tonto a lo tonto, con un personaje tan siniestro como Kiko Argüello al frente, está arrasando en las parroquias y comiéndole mucho terreno al Opus, aunque al principio se enfocaban a "públicos" distintos.